Un blog de mitos, leyendas, costumbres y tradiciones de México

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Leyendas de Nuevo León – Un toro negro en el panteón

el-toro-negro-del-panteon-leyenda-de-homero-adame-1Esta leyenda del municipio de Montemorelos, NL fue publicada originalmente en el libro de Homero Adame, Mitos, cuentos y leyendas regionales, tradición oral de Nuevo León, por Ediciones Castillo, 1998.

Las brujas de Albarcones y la Virgen de la Purísima Concepción

Las brujas de Albarcones

Portada de Haciendas del Altiplano, Tomo I - libro de Homero AdameEsta leyenda de las brujas de Albarcones, en el municipio de Doctor Arroyo, N.L. fue publicada en el libro Haciendas del Altiplano, historias y leyendas. Tomo I: Grandes latifundios virreinales, de Homero Adame, por Conaculta a través de la Dirección de Publicaciones de la Secretaría de Cultura de San Luis Potosí. 2012.
Para saber más sobre el contenid0 del libro sigue este enlace:

Haciendas del Altiplano. Tomo I

 

La niña que jugaba con la ouija

LA NIÑA QUE JUGABA CON LA OUIJA

(Sucedido en Linares, N.L.)

 

Si mal no recuerdo, esto pasó en 1987. Fue de tal magnitud ese suceso que causó un alboroto tremendo en todo el pueblo. Por fin ya tenían algo de qué hablar, ¿no? Así pasa en los pueblos chicos, siempre buscando algo nuevo para que sea la comidilla de la semana y luego, cuando ya es un tema aburrido, encuentran algo más –explica el Ing. Juan Isaac Estrada Medina.

Esto fue real y a mí me tocó estar presente. Fue algo así como una posesión diabólica y tuvo que hacerse un exorcismo. Según cuentan, todo empezó porque esta niña tenía muchos problemas en su casa. Tal vez sus padres, como ellos trabajaban, no le daban la atención que necesitaba. Andaba un poco mal en la escuela y hasta dejó de juntarse con sus amiguitas. Y parece que –digamos en su soledad– Tablero 2empezó a jugar a la ouija.

No recuerdo con quién jugaba, tal vez con alguno de sus hermanitos o con alguien, pues la ouija no se puede jugar sola, ¿verdad?

Pero bueno, el caso es que jugó tanto con ese juego que algo empezó a posesionarse de ella. Día con día sus problemas iban peor, al grado de que los papás pensaron en buscar un psicoanalista o a alguien que la pudiera ayudar y orientar.

Lo grueso se puso una noche que los papás habían salido y ella se puso a jugar como de costumbre. Dicen que se empezaron a oír un montón de ruidos y que la niña ésta empezó a gritar y a gritar. El profe [Gualberto], que vivía enseguida, escuchó el borlote y fue a ver qué pasaba. Dice que las cosas estaban gruesas, pero en serio. Que se movían cosas, que se oían ruidos, etc. ¿Te acuerdas de la película El Exorcista? […] Ándale, algo parecido.

Y bueno, en un pueblo como éste la voz se corrió luego luego. La niña que jugaba con la ouija - dibujo de Jennifer HennenAl poco rato ya todos sabíamos y fuimos a buscar al señor Obispo, pero creo que había salido de la ciudad. Entonces nos trajimos a un padrecito que sí estaba. Se trajo los óleos, el incienso y otras cosas. Y al llegar la niña estaba incontrolable.

El padre se la pasó un buen rato rezando el rosario, echando el agua bendita, los óleos y quemando el incienso adentro de la casa, mientras la niña ésta seguía gritando y comportándose bien raro. Al final de cuentas se calmó y todo volvió a la normalidad.

Imagínate qué impacto tuvo esto en la población que la familia hasta se tuvo que mudar –creo que a… Monterrey–. Y deja eso, la casa se quedó vacía por un buen tiempo. Ni quien la quisiera rentar. Pero luego se vino la bonanza y la falta de casas, alguien la rentó primero, y después alguien más. Pero esos inquilinos posteriores nunca han dicho que se escuchen cosas raras o cosas por el estilo. Lo que pasó aquella vez fue simplemente que jugar con la ouija no deja nada bueno.

 

Existe la creencia que la ouija es un medio para comunicarse con los espíritus o con el diablo mismo. Los orígenes del tablero se remontan a la antigua Mesopotamia y se cree que servía para juego, sin embargo, tomó otro giro durante el Renacimiento con las prácticas alquimistas y cabalistas, para convertirse en un sistema de comunicación con los espíritus de ultratumba.

Cabe hacer mención que un evento fuera de lo común que sucede en un pueblo donde todo se sabe, es factor para originar cualquier tipo de plática o interpretación. Con el paso del tiempo cada persona cuenta su propia versión, agregándole un poco de su cosecha para hacerla más interesante. Este fenómeno puede hacer que la esencia de la anécdota caiga en el terreno de la leyenda, como ocurrió en la ciudad de Linares, NL.

 Libro de Homero Adame

Este relato fue publicado originalmente en Mitos, cuentos y leyendas regionales, tradición oral de Nuevo León, por Ediciones Castillo, 1998. Posteriormente se publicó en Mitos, cuentos y leyendas de Nuevo León, por Editorial Font, 2005.

Leyendas de Nuevo León: El túnel de Lampazos

EL TÚNEL

Leyenda de Lampazos, NL

Lampazos - parte 1

Lampazos - parte 2

Lampazos - parte 3

Libro de leyendas de Homero AdameNota: esta leyenda fue publicada en el libro Leyendas, relatos, costumbres y tradiciones de Nuevo León, por la Editorial Font de Monterrey, en 2005. La edición estuvo a cargo de la Mtra. Déborah Chenillo Alazraki. El diseño lo hizo Beatriz Gaytán y la corrección, Mary de Lara.

Leyendas de Nuevo León: La casa del ahorcado

LA CASA DEL AHORCADO

Leyenda de Linares, N.L.

Allá por la calle [General] Anaya, enfrente de donde está un depósito, antes había una casa abandonada. Ahí se Guadalupe, Zac - museo - foto de Homero Adame (9)ahorcó un señor hace un chorretal de años.

Pues, mira, yo pasaba por ahí y había veces que veía un foco prendido, y otras veces no. ¿Qué sería? Una casa abandonada no tiene luz, no tiene gente; la luz se la cortan después de un mes de no pagar, etcétera. Pero pasábamos y el foco estaba prendido. De curiosos nos asomábamos por la ventana y no veíamos movimiento ahí adentro. Quien quite y fuera un falso contacto, pero lo raro es que ni siquiera había medidor en la casa ésa…

El asunto es que ahí se ahorcó un señor. Pero, según esto, cuando esa persona compró la casa, o la rentaba –quién sabe–, él y su familia la arreglaron, pues estaba bien fregada por dentro. Luego ya estaban viviendo ahí y parece que el señor quería sembrar un limón y se puso a escarbar en el patio trasero y parece que se encontraron un ataúd. Total, se asustaron y todo, pero lo sacaron y le avisaron a la poli, y si mal no recuerdo se lo llevaron al panteón.

Pero a partir de que sacaron ese ataúd la cosa se puso fea. Se oían ruidos, se movían cosas, los hijos de esas gentes se despertaban asustados a media noche; en fin, estaba del carajo. Y lo peor fue que el señor ése empezó a deprimirse. Ya no salía, se echaba sus tragos y estaba como ido todo el tiempo, hasta que… hasta que una vez amaneció ahorcado. Qué gacho, ¿no? Imagínate la tragedia para la familia. Pero bueno, al poco tiempo se cambiaron, pero la pena no se la quitaron tan fácil, ¿no crees?

Total. Según platicaban antes, cuando sacaron el ataúd se salió un espíritu chocarrero que hizo que el pobre hombre se matara, y desde entonces nadie habita esa casa. Pues ¿quién le va a entrar, si la cosa está así de fea?

Mitos y leyendas de animales: El león con melena

EL LEÓN CON MELENA

Leyenda escuchada en San José de Raíces, municipio de Galeana, NL

D’este lado en la sierrita salen animales grandes, que venao, que jabalí, que oso y gatos grandes –asegura el Sr. Pedro Casas–. La gente le tiene miedo al leopardo porqu’ése atac’al hombre, aunque primero se va sobre las chivas o los becerritos. También hay un lión qu’está todo peloncito y ése también es muy salvaje y ataca al hombre namás porque sí. Pero hay otro lión que protege a la gente; ése que le digo tiene así como lanaafrican-lion-masai-mara-national-reserve-kenya alrededor del pescuezo y en todo el espinazo. Yo nunca los he vido en la sierrita, pero sí los he vido en los libros. Es un lión muy largo y muy grande, tiene unas patotas d’este vuelo.

La gente de más antes platicaba qu’ese lión peludo habitaba en la sierrita y namás salía cuando alguien iba ser atacado por un leopardo o por un lión pelón, y que protegía a la gente, luchando contra los otros animales feroces y siempre les ganaba. Hasta los perros sabían que era un lión bueno porque ni le ladraban siquiera. Y, mire, ya cuando terminaba de hacer su buena acción, o sea proteger a un hombre y matar a un leopardo o a un lión pelón, ese lión con melena se iba muy campante.

– – – – – –

El león con melena o león africano, cuyo nombre científico es Panthera leo, es el segundo félido más grande del mundo, después del tigre (Panthera tigris), y tiene su hábitat natural en África subsahariana y algunas regiones de Asia. Resulta extraño que se mencione a uno de esta especie en relatos mexicanos porque no tiene su hábitat en estas latitudes. Sin embargo, más adelante tenemos otros relatos de leones protectores que, seguramente, se refieren a pumas (Puma concolor), pues recordemos que en el lenguaje coloquial al puma también se le conoce como león, pantera o león de montaña.

Nota: la foto fue tomada de un sitio de Internet. Que el enlace sirva de agradecimiento al fotógrafo.

Captura de pantalla 2015-09-11 a la(s) 12.38.34 p.m.

Puedes encontrar más relatos y leyendas de animales, como éste, en el libro de Homero Adame: Creencias, mitos y leyendas de animales en el Altiplano (en el enlace se puede conseguir en línea).

El origen del machacado con huevo

Ciénega de Flores y su dádiva culinaria

 

Texto y fotografías: Homero Adame

 

¿Has probado el machacadoMachacado con huevo en Ciénega de Flores, NL - foto de Homero Adame (1) con huevo –también llamado «machaca»?– ¿Sabes cuál es su origen? Bueno, por si no y para que lo sepas, una historia anecdótica cuenta lo siguiente:

Uno de los platillos más representativos del norte de México es sin duda el «machacado con huevo»; platillo típico en los desayunos que ya no solamente se acostumbra en esa región, sino que se sirve por doquier y también ha cruzado nuestras fronteras. Pero, ¿quién sabe dónde y cómo surgió? Las respuestas pueden ser muchas, ya que es posible que se trate de uno de los tantos inventos anónimos que terminaron arraigándose en el gusto de la gente. Sin embargo, existe un lugar en el estado de Nuevo León, al norte de Monterrey, donde, según cuenta la historia, hubo una mujer que fue la inventora de esta dádiva culinaria. Artículo escrito por Homero Adame.

De acuerdo con esta versión, el origen del machacado con huevo se remonta al año de 1928, cuando en la apacible población de Ciénega de Flores doña Fidencia Quiroga, mejor conocida como «Tía Lencha», comenzó a prepararlo para los trabajadores que estaban construyendo por ahí el tramo de la carretera Monterrey-Laredo. La memoria de esta legendaria mujer, y de su legado, sigue vigente no sólo en el restaurante que aún existe, sino gracias a la empresa local que, llevando el mismo nombre, produce la carne seca a nivel industrial y la comercializa a cualquier rincón del país e, incluso, del extranjero. Este producto se vende en varias presentaciones: deshebrada, en rollo y tasajo tipo cecina.

Como dato histórico más preciso leemos lo siguiente en un recetario que regalan tanto en el restaurante original como en la pequeña empresa local. “La tía Lencha y el machacado con huevo forman parte integral en la historia costumbrista de la región norte del país, en particular del área que rodea a Monterrey. Fidencia Quiroga Chavarría fue una mujer típica norteña, sencilla y afable en su trato, acostumbrada a luchar contra la aridez de la tierra donde le tocó vivir. En unión de su esposo Reynaldo Quiroga, llevó una vida de intenso trabajo a principios del siglo XX. Cuando el paso hacia los Estados Unidos era sólo una brecha, ella atendía en su merendero a los ingenieros y demás trabajadores que construían la carretera Nacional. Desde entonces se le conoció simplemente como «La Tía Lencha».”

Bien sabemos que en aquellos años aún no había refrigeradores, y menos en esas cálidas tierras. Sin embargo, y valiéndose de una técnica ancestral, para poder conservar la carne era necesario tenderla al sol y al viento para que se secara, lo cual le daba una textura y hasta un sabor muy peculiar. Puesto que la «Tía Lencha» se afanaba en ofrecerle a su clientela la mejor atención, cuentan que experimentó con la carne seca hasta que luego de freírla en trozos desmenuzados y agregarle huevo, además de chile piquín al gusto, finalmente logró este platillo tan exquisito que tanta fama ha dado a Nuevo León y a la cultura gastronómica del Noreste en general. Texto de Homero Adame.

El ingrediente principal del machacado con huevo es la carne de res seca deshebradaMachacado con huevo en Ciénega de Flores, NL - foto de Homero Adame (4), la cual se fríe en aceite o manteca, con tomate, cebolla, ajo y chile y, por supuesto los huevos, de ahí el nombre. Se come con tortillas de maíz o de harina y, generalmente, va acompañado con frijoles refritos y salsa de chile o chile del monte (piquín) fresco.

Cabe mencionar que en el lexicón norestense a dicho platillo se le llama «machacado con huevo», como ya hemos explicado, sin embargo, la palabra «machacado» designa exclusivamente a la carne seca de res que se destina para estos propósitos. Aún más, existe otra palabra, «machaca», que es de uso común en el noroeste del país (Sinaloa y Sonora) y significa lo mismo que «machacado». Esto viene a referencia para comentar que, como ya se dijo, se cree que el «machacado con huevo» fue un invento de la Tía Lencha, aunque aquí cabe remontarnos a la antigüedad y hacer una reflexión histórica dado que los pueblos cazadores-recolectores fueron los verdaderos inventores de la técnica de poner a secar determinados alimentos para evitar su descomposición y, más importante aún, poder así mantener las provisiones necesarias durante los inviernos o las épocas de escasez. Este es un legado cultural y culinario de tiempos arcaicos que ha sobrevivido hasta nuestros días, aunque con significativas modificaciones gracias a las nuevas tecnologías. Es un hecho que ya casi nadie se toma ni el tiempo ni la molestia de poner a secar la carne, el pescado u otros alimentos como hasta hace pocos años se hacía de manera artesanal y tradicional. En este caso la carne seca se lograba en los “tendederos”, así llamados los lugares donde colgaban los tasajos de carne hasta que se secaban. Eran una especie de jaulas cerradas con tela de alambre (mosquitero) para prevenir que las moscas no se acercaran o se posaran sobre la carne. Este proceso ya ha caído en desuso, pues en la actualidad es más fácil, rápido y económico secarla en deshidratadoras industriales.

Pero volviendo al tema hay que hablar un poco de Ciénega de Flores, donde nos tocó almorzar en el merendero original de la Tía Lencha Machacado con huevo en Ciénega de Flores, NL - foto de Homero Adame (3)ya modernizado. No obstante haber quedado esta población un poco fuera de la ruta principal, es decir, la supercarretera Monterrey-Laredo, todavía mucha gente viene ex-profeso al restaurante para disfrutar de este platillo que si bien cualquiera lo puede hacer en su casa, el sabor de aquí es muy especial. Asimismo, muchas de las personas que pasan por aquí y debido a que el restaurante se halla sobre la carretera libre Monterrey-Laredo, suele detenerse con el mismo propósito. Dentro de las anécdotas se cuenta que grandes personajes del cine y la televisión, como Pedro Infante, María Félix y Paco Malgesto, durante alguna estancia en Monterrey hicieron viaje especial a este lugar para corroborar que la fama del machacado con huevo era real, y se fueron con “la panza llena y el corazón contento”.

Según nos comenta la señora Lidia Treviño, cocinera del restaurante, lo más tradicional es evidentemente el machacado con huevo, pero hay otros platillos que vale la pena saborear. Por ejemplo, el «caldillo» es un caldo que se guisa con machaca, especias, chile morrón y salsa de tomate. (Esta es, incluso, una receta regional para cortar las gripas, pero con la variante de en vez de chile morrón se le agrega chile verde y cebolla.) También la carne seca frita es muy solicitada como entremés. “Todo tiene su secreto”, dice la cocinera, “y el secreto está en el tiempo de cocción o freimiento y en la salsa de tomate, la cual se debe dejar hervir hasta que ya no hace espuma”. La misma cocinera, quien ha trabajado ahí interrumpidamente por unos diez años, añade que la mayoría de los comensales suelen acompañar los platillos de machaca con tortillas de harina en vez de las de maíz. Sin embargo, esto no es necesariamente indicativo de las preferencias norestenses, pues a muchísima gente le gusta más la de maíz. En otras palabras, aquí es cuestión de gustos y paladares.

Ciénega de Flores, Ciénega de Flores, NL - imagen de Homero Adamecabecera del municipio del mismo nombre, es un pueblo que creció a un lado de la carretera Nacional y nunca se desarrolló realmente, sino que se fue quedando pequeño. No es muy pintoresco que digamos, aunque por ahí podemos observar algunas fachadas de estilo muy norestense. La debacle, si así lo pudiésemos llamar, sobrevino cuando se construyó la supercarretera Monterrey-Laredo a principios de los años noventa, pues el tráfico vehicular bajó considerablemente y con ello disminuyó el comercio.

No obstante la tranquilidad del pueblo, hay tres épocas que se llena de algarabía por las fiestas: una en febrero, cuando se celebra la fundación; otra en septiembre, con la singular Feria del Machacado; y las patronales, en diciembre. En los tres casos, por casi dos semanas hay feria, buen ambiente y visitantes al por mayor.

Los jicos, una extraña tradición de Nuevo León narrada a manera de cuento y leyenda

LOS JICOS

Costumbre, cuento y leyenda del Altiplano

Hay extraña una costumbre que es propia de algunas poblaciones altiplanenses del sur de Nuevo León, dentro de los municipios de Doctor Arroyo y de Mier y Noriega. Se trata de una especie de fiesta sin comparación, la cual se celebra de manera espontánea y tiene como base el compadrazgo.

Todo surge de un fenómeno natural y poco frecuente que se da en algunas plantas, cuando dos frutas crecen juntas o pegadas, dígase dos tunas, dos elotes o dos calabazas, a las cuales regionalmente se les conoce como Foto de Homero Adame“jicos”. La costumbre consiste en que la persona que encuentra y corta los jicos se los regala a otra, y ésta queda comprometida a secarlos y reducirlos en harina y luego prepararla como dulce para después entregar la mitad del producto a quien se lo regaló. Al hacer esto, se realiza la fiesta y los dos amigos se convierten en compadres.

¿De dónde o cómo surge dicha costumbre? Nadie parece saberlo, pero hay una leyenda, que algunos ancianos narran a guisa de cuento, que bien podría darnos una pista.

Hace muchos años, tantos que ya no hay quien recuerde cuántos, andaba una joven mujer huachichil en el monte cortando frutas. El tiempo de frío había llegado y era su obligación juntar provisiones para el largo invierno. Ella estaba embarazada y pronto iba a dar a luz. Como buena indígena, sabía que, de ser necesario, pariría sola, sin la ayuda de alguien, como lo habían hecho su propia madre y todas las otras mujeres de su aldea. Si le llegaba el momento andando sola en el monte, no debería haber problema.

La época de tuna ya había concluido y era la fruta más preciada por los huachichiles. En eso, la mujer descubrió unos jicos de tuna en lo alto de una nopalera. Inútilmente trató de alcanzarlos con su mano; luego, buscó una vara larga o cualquier cosa que le ayudara, sin suerte alguna. Pensó en tumbarlos de una pedrada, pero eso hubiera hecho que las tunas se echaran a perder. Siguió intentando de muchas formas, incluso poniéndose en riesgo, hasta que pudo cortarlos con la mano. Para su mala fortuna, perdió el equilibrio y cayó entre la nopalera. Como nadie estaba cerca de ella para auxiliarla, no pudo moverse y quedó muy grave, tanto por el frío como por las heridas de las espinas. En la mañana, aún con vida, unos cazadores la encontraron y la cargaron de regreso a la aldea. Llevaba aferradas en sus manos las dos tunas, los jicos.

Resulta que antes de morir, dio a luz a dos niños, algo al parecer inusual, al menos en esa aldea huachichil. Como el hombre de ella andaba de cacería con otros compañeros, la gente esperó su regreso para que él mismo decidiera qué hacer con los bebitos. Mientras tanto, éstos fueron entregados a dos mujeres para que los amamantaran.

Pasó el invierno y el padre de los dos niños jamás regresó ―es posible que haya muerto durante una cacería―. Los gemelos hubieran crecido en la misma aldea de no haber sido por una circunstancia imprevista: hubo una lucha territorial entre huachichiles y xi’oi; a las mujeres y niños los llevaron a sitios seguros, lejos del campo de batalla. Fue así como los hermanos quedaron separados, al igual que los pobladores de aquella aldea, quienes con el paso del tiempo formaron dos o tres clanes distintos.

Transcurrieron los años y varios clanes de la nación huachichil decidieron hacer alianzas entre ellos para crecer en número y unir la fuerza de sus guerreros con el propósito de hacerles frente a los enemigos de otras tribus o naciones. Para lograr las alianzas, era necesario desposar a los jóvenes de diferentes clanes, quienes no tenían inconveniente en hacerlo. Así, el jefe de un clan, y padre de dos hermosas doncellas, ofreció a sus hijas a sendos jóvenes guerreros. Como hubo muchos pretendientes, el hombre les dijo que las daría en matrimonio a los dos guerreros que trajeran las mejores ofrendas. Todos salieron en busca de algo para complacer al futuro suegro.

Al tercer día, regresaron los pretendientes con sus ofrendas o dotes. Las exhibieron ante el padre de las doncellas para que tomara su decisión. No batalló mucho en hacerlo. Dio las manos de sus hijas a dos jóvenes que habían traído, cada uno por su lado, jicos de tunas, pues eso había sido algo excepcional. Encontrar jicos no es tarea fácil; encontrar dos jicos de una misma fruta es más difícil; que dos jóvenes hubieran llevado una ofrenda igual era algo por demás inusual, y por dicha razón el jefe del clan decidió de inmediato quiénes serían sus yernos.

Lo que tal vez él no supo, ni los jóvenes tampoco, fue que ellos eran aquellos gemelos cuya madre murió cortando jicos. El destino los volvió a unir, ahora casados con dos hermanas.

Esta leyenda se publicó en el libro Portada de Mitos y leyendas de huachichiles, con guerrero huachichilMitos y leyendas de huachichiles, de Homero Adame, por la Secretaría de Cultura del estado de Oaxaca como resultado del trabajo ganador del Premio Mito y Leyenda “Andrés Henestrosa”, 2007.

Leyendas de Nuevo León: La Virgen de la Purísima Concepción y las brujas

Libro de Homero Adame

Esta leyenda de Albarcones, municipio de Doctor Arroyo, N.L. fue narrada por el Sr. Gustavo García, de Doctor Arroyo.

La leyenda se publicó en el libro Haciendas del Altiplano, historia(s) y leyendas. Tomo I. Grandes latifundios virreinales. El libro se puede adquirir en muchas librerías o por este medio enviando un mensaje para preguntar cómo.

Para ver las librerías donde lo tienen a la venta, sigue este enlace:

Haciendas del Altiplano en librerías

Mitos y leyendas de Nuevo León: Una sirena

UNA SIRENA

Leyenda de Salinillas, municipio de Anáhuac, N.L.

[…] No, mire, que yo sepa no cuentan historias así acá en Anáhuac. Es que usted sabe qu’este pueblo es muy nuevo y munchos [sic] de los que vivimos aquí llegamos de otra parte; al menos los más grandes, porque los chamacos ya nacieron aquí –manifiesta la Sra. Lupita Briones. Lo que yo sí sé es de una plática –una leyenda, ¿vedá?– que todavía platican de quesque una sirena, pero eso es allá en [la laguna de] Salinillas. ¿No conoce p’allá? Ah, entonces ora que vaya p’allá pregunte pa’ que se desengañe.

Mire, esa leyenda es de qu’en la laguna vive una sirena, o sea una chamaca jovencita de a tiro, pero con el cuerpo de pez de la cintura p’abajo y cuerpo de chamaca de la cintura p’arriba. Dicen qu’era una chamaca así normal pero que se volvió sirena porque se metió a bañars’en mero Jueves Santo y es que, según eso, bañarse ahí en Jueves Santo no es bueno. Yo la meritita verdad no creo que haiga sido cierto porque nosotros hemos ido en Semana Santa y las sobrinitas mías se meten a bañarse y no les pasa nada, ¿eh? Pero lo que yo sí creo es que a lo mejor esa chamaca traiba algún pecado y Dios Nuestro Señor la castigó. Entonces por eso ya’stá así como sirena, ¿verdad?

Una vez que vinieron unos familiares de Monterrey, todos los muchachos se fueron a Salinillas a pescar –fue hace como tres años en mera Semana Santa. Cuando volvieron el sábado –traiban harto pescado– dijeron que habían oido [sic] que ya pardiando oyeron a una chamaca qu’estaba cantando y tocando una guitarra, pero que nadie la pudo ver porque parece qu’estaba allá como en un cacho de tierra (isla) en medio de la laguna. Luego los muchachos de aquí ya les platicaron a los familiares d’esta historia de la sirena porque, ha de saber usted, dicen que una vez, hace munchos años, fueron unas gentes en Semana Santa también y andaban pescando en lancha y parece que se bajaron a ese cacho de tierra que le digo pa’ descansar. Ai s’estuvieron hasta que bajó el sol y cuando regresaron a la lancha ya no estaba la guitarra que llevaban. O sea qu’ellos dijeron que la sirena les robó la guitarra porque antes d’eso dicen que nomás cantaba ella, pero sin guitarra, y desd’entonces que ya canta con guitarra.

Explicación de Homero Adame sobre el motivo de la sirena

 Los orígenes del mito de la sirena se pueden rastrear desde tiempos del Antiguo Testamento en Caldea y Babilonia, y más adelante en la antigua Grecia. Sin embargo, su expansión se debe al folclor de los pueblos marítimos europeos, con diversas criaturas sobrenaturales, mitad humanas, mitad peces que viven en el mar.

Para la mitología mexicana este fantástico ser no resulta ajeno. Por ejemplo, los antiguos totonacas creían que la sirena era la dueña del mar y se metía en las norias de los pueblos para luego inundarlos y así extender sus dominios. Un mito nahua indica que una de las criadas de Tonatiuh, el sol, era precisamente Acíhuatl, una criatura mitad mujer y mitad pez. Entre las etnias vivientes encontramos que los tepehuas (nahuas del estado de Guerrero) y los mayas chortíes consideran a la sirena como una deidad negativa.

En la actualidad, y más en esta región noreste del país, hay una creencia muy generalizada en la cual se explica que las sirenas son el efecto de un castigo divino, como puede ser el bañarse en un río o un lago durante ciertos días de la Semana Santa.

Esta leyenda salió publicada en el libro de Homero Libro de leyendas de Homero AdameAdame Leyendas, relatos, costumbres y tradiciones de Nuevo León. Editorial Font. Monterrey, N. L. 2005.

La edición, con fotografías de Homero Adame, estuvo a cargo de la Mtra. Déborah Chenillo Alazraki; el diseño editorial lo hizo Beatriz Gaytán Reyes, con fotografías de Homero Adame, y las correcciones estuvieron a cargo de Mary de Lara.

Légendes mexicaines en français: Un bien joyeux village

UN BIEN JOYEUX VILLAGE

Légende entendue dans la Sierra d’Iturbide

dans l’Etat de Nuevo León au Mexique

Voici ce qui est arrivé à un homme qui m’a lui-même raconté cette histoire. Il m’a dit qu’un après-midi, lui et son ami, allaient à cheval sur un chemin de la Sierra lorsqu’ils entendirent des rires et des chansons. Tous deux s’arrêtèrent pour regarder derrière eux et se rendirent compte que les chevaux devenaient nerveux. L’homme se souvint alors d’une histoire fantastique et la narra à son ami mais celui-ci lui répondit que ce n’était que pures mensonges car ce qu’ils étaient en train de voir était aussi réel qu’ils l’étaient eux-mêmes. Le premier argua qu’ils avaient passé des milliers de fois par ici et que jamais ils n’avaient vu ce village. C’est pourquoi ce qu’ils voyaient maintenant ne pouvait être que l’œuvre du Diable lui-même. Son ami n’en tint pas compte tant il était absorbé par les images qui s’offraient à ses yeux.

Rapidement, deux belles femmes s’approchèrent et, de leur voix mélodieuse, les invitèrent à se joindre à la fête. Don Toño, qui m’a raconté cette histoire, dit à son ami Pedro qu’il leur fallait s’éloigner et ne pas écouter ces femmes. Cependant, Pedro descendit de cheval et marcha en direction de celles-ci sans prêter attention aux conseils de son ami.

Les femmes supplièrent Don Toño de les accompagner également. Il fut à deux pas de céder à la tentation mais il se ressaisit et mieux encore, s’enfuit à cheval, laissant derrière lui son ami, ces visions surnaturelles et l’autre cheval. Alors qu’il était au loin, il pouvait entendre la musique, les rires indécents et les appels des femmes. Et de Pedro, il n’eut plus jamais de nouvelles.

Le troisième jour, son cheval arriva seul et affamé; il ne mangea rien, se laissant mourir de tristesse et de faim.

Mais l’histoire ne se termine pas là… Selon les dires de Don Toño, dès l’enfance il avait entendu parler de cette curieuse légende de la bouche même de son grand-père. Le vieil homme disait que deux de ses amis avaient vu ce même joyeux village et que tous deux avaient accepté l’invitation des deux très belles femmes. Elles les conduisirent à la fête où se trouvaient là des personnes de tous âges, mais point d’enfants. Parmi la foule, l’un d’entre eux crut reconnaître un homme qui était porté disparu depuis de nombreuses années mais il ne put l’assurer.

La fête était une vraie orgie. Hommes et femmes dansaient jusqu’à l’épuisement et tout le monde buvait du vin en grande quantité. On offrit à ces derniers du vin. Lui refusa tandis que l’autre accepta. Il leur fut aussi servi les plus appétissants mets qu’ils n’aient jamais vus jusqu’alors mais il ne mangea point parce qu’il était vraiment effrayé. Ensuite, l’une des femmes s’approcha de lui et tenta de le séduire mais sa peur était forte et il ne succomba pas à la tentation bien que celle-ci fut grande, la femme commençant à se dévêtir. Il fit montre cependant d’une grande volonté et cela même alors qu’il voyait la manière dont son ami prenait simultanément du bon temps avec les deux femmes et que d’autres s’adonnaient sans retenue au plaisir.

Au bout d’un moment, et en raison de la fatigue, il s’endormit et s’éveilla au point du jour. Les chevaux étaient toujours là mais il ne vit aucune trace de son ami ni du village qu’il avait cru avoir vu. Il remonta à cheval et galopa jusqu’au ranch où il raconta son histoire à tout le monde. Ils le crurent tous car, depuis toujours, on avait entendu parler d’hommes et de femmes disparus en cette partie de la Sierra pour avoir vu un bien joyeux village et avoir accepté les invitations que les gens de là-bas leur avaient faites. On n’entendit plus parler de son ami. Il disparut de ce monde.

Selon Don Toño, ce vieil ami de son grand-père fut le seul qui réussit à ne pas rester prisonnier de cette vision surnaturelle parce qu’il avait refusé de boire du vin, de manger un morceau et de s’adonner aux plaisirs. En d’autres mots: n’ayant pas succombé à la tentation, il vécut pour raconter tout ceci.

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Commentaire d’ Homero Adame sur la légende intitulée

«Un bien joyeux village»

Dans de nombreuses parties du monde ainsi qu’au Mexique, on raconte des histoires de villages surnaturels qui n’apparaissent à nos sens qu’en certaines occasions ou à une date donnée. Les mirages ou les visions dans le désert du Sahara dans lesquels on parle de l’existence de villages surnaturels ne se révélant à nos sens que tous les 100 ans en sont un parfait exemple.

Dans un contexte plus régional, on raconte que sur un authentique chemin de la Sierra Madre Orientale, certains jours bien déterminés, on peut entendre de la musique très mélodieuse mais aussi des voix et des rires. Les sons semblent surgir de derrière ou sur la droite de celui qui les perçoit. S’il ose se retourner, il verra qu’une véritable fête est en train d’avoir lieu. Pour le cas où une personne serait à cheval, ce dernier se montrera inquiet et voudra fuir, refusant d’obéir aux ordres de son cavalier si celui-ci tente de se diriger vers la fête.

Il est recommandé de ne pas regarder derrière soi, d’ignorer les sons accueillants et de poursuivre de préférence sa route. Toutefois, si la curiosité est grande, que la personne se retourne, qu’elle assiste à la scène, voici ce qu’elle doit faire: s’éloigner immédiatement et ne pas accepter les tentations qui lui sont offertes parce que, dans le cas contraire, elle restera prisonnière de ce monde comme ceci est suggéré dans cette version racontée par Don Demetrio Velázquez, au cours d’une promenade que nous fîmes dans la Sierra.

Cette légende a été publiée dans le livre d’ Homero Adame Mitos, cuentos y leyendas de Nuevo León (Mythes, contes et légendes de Nuevo León). Editorial Font. Monterrey, N. L. 2005.

Vous pouvez lire et écouter cette légende ici:


Libro de Homero Adame

Cette légende a été publiée dans le livre d’ Homero Adame Mitos, cuentos y leyendas de Nuevo León (Mythes, contes et légendes de Nuevo León). Editorial Font. Monterrey, N. L. 2005. Et peut être lue sur son blog: Mitos, leyendas y tradiciones de México (Mythes, légendes et traditions du Mexique).


Légende recueillie par Homero Adame.

Traduction e video: Cécile Belluard

Relecture: Noële Belluard-Blondel

Notes:

1. Musique utilisée comme fond pour la narration:

*Torogchu. Titres: ”Ya veremos quién es quién” / “Los majestuosos 5 – al rey de villa robles“/ “Soy gaucho santiagueño“/ “Tecleando chamme maceta

http://www.jamendo.com/fr/album/44847

In CDChamame (Licence de distribution: CC BY 2.5)

2. Musique d’ambiance à la fin de la piste:

*Senda. Titre: “La cuñadita”

http://www.jamendo.com/fr/album/76060
In CD “Tras las huellas” (Licence de distribution: CC BY 2.5)

3. La piste MP3 de cette légende est distribuée sous la Licence CC BY-NC-SA 3.0.
http://www.archive.org/details/UnBienJoyeuxVillage

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Enlace a la versión en español de la leyenda “El pueblo festivo”, una leyenda de la Sierra Madre de Nuevo León que habla sobre un pueblo fantástico que aparece cada 100 años.

Haciendas del Altiplano – historia(s) y leyendas. 4ta parte

Aquí tenemos la cuarta entrega fotográfica del proyecto Haciendas del Altiplano – historia(s) y leyendas. Como resultado de dicho proyecto ya está publicado el libro Haciendas del Altiplano – historia(s) y leyendas. Tomo II. de la Independencia a la Revolución y se encuentra a la venta en librerías, mientras que el tomo I Haciendas del Altiplano – historia(s) y leyendas. Los grandes latifundios virreinales está en imprenta.

Algunas de las haciendas que veremos en esta cuarta entrega formarán parte del tomo III o del IV. Agradezco de antemano cualquier dato histórico, anecdótico o leyenda que sepan y deseen compartir de estas haciendas o de otras que hay en el Altiplano (sur de Coahuila, sur de Nuevo León, norte de San Luis Potosí, suroeste de Tamaulipas y noroeste de Zacatecas).

Nota para los posibles informantes: no olviden anotar su nombre completo y correo electrónico para comunicarme directamente con ustedes.

Hacienda de BONANZA, municipio de Mazapil, Zacatecas

Estado actual: lo que fue la casa grande de Francisco de Urdiñola (el mal llamado “marqués de Aguayo), y posteriormente del administrador o de dueños ulteriores, está ahora fraccionada en varias casas-habitación. El área donde se beneficiaban los metales extraídos de las minas aledañas está abandonada y casi en ruinas. Sobresale el torreón de la fundidora. El templo se conserva en magníficas condiciones y es parte de la comunidad.

Giro económico: minero.

Distancias: ¿? km de Zacatecas // ¿? km al norte de la cabecera municipal

Dueños en distintas épocas: ¿?

Anécdota histórica: ¿?

Leyenda: se cuenta que hay un túnel hecho en la época del “marqués de Aguayo” que corre desde Mazapil hasta la hacienda y una de las ramificaciones sigue hasta llegar a la hacienda Los Patos, en General Cepeda, Coahuila.

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Hacienda de ELORZA, municipio de Charcas, S.L.P.

Estado actual: la casa grande está en pie, pero no en buen aspecto. El templo es parte de la comunidad.

Giro económico: ganadera y mezcalera

Distancias: ¿? km de la cabecera municipal

Fecha aproximada de construcción: ¿?

Dueños en distintas épocas: ¿?

Anécdota histórica: ¿?

Leyenda: ¿?

Nota: como dato curioso podemos mencionar que mucha gente le llama “La Ursa” y algunos mapas la citan como “Eloisa”.

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Hacienda de JAZMINAL, municipio de Saltillo, Coahuila

Estado actual: todo está abandonado y en ruinas. Hay una pila en buenas condiciones, pero en desuso. El templo es parte de la comunidad y sólo lo abren en fechas especiales. Sus dueños actuales tienen el proyecto de restaura partes del casco.

Giro económico: guayulero e ixtlero.

Distancias: 78 km de la cabecera municipal.

Fecha aproximada de construcción: ¿?

Dueños en distintas épocas: ¿?

Anécdota histórica: ¿?

Leyenda: cuentan que por muchos años vivieron personas en algunos cuartos alrededor de la hacienda, pero que prefirieron irse de allí porque en las noches se escuchaban ruidos tenebrosos.

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Hacienda de LA PRESA, municipio de Villa de Guadalupe, SLP

Estado actual: el casco de esta hacienda tiene partes que se conservan en buenas condiciones, toda vez que fueron adaptados para uso habitacional. La mayoría de las trojes siguen utilizándose. La fábrica de mezcal está abandonada. Hay un torreón hecho con cuartón (también llamado cuarterón o sillar) muy impresionante; era el campanario y puesto de vigía.

Giro económico: agrícola, ganadero y mezcalero.

Distancias: ¿? km de San Luis Potosí // ¿? km al norte de la cabecera municipal

Dueños en distintas épocas: Matías Aguirre.

Anécdota histórica: por aquí pasó Miguel Hidalgo en febrero de 1811. Se dice que él y su ejército se hospedaron aquí.

Leyenda: ¿?

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Hacienda de LA TAPONA, municipio de Villa Hidalgo, S.L.P.

Estado actual: la casa grande está ocupada por tres familias. Los establos están en uso, al igual que la estupenda e impresionante noria. Hay muchas trojes abandonadas.

Giro económico: ganadero.

Distancias: ¿? km de la cabecera municipal.

Anécdota histórica: fue una estancia o rancho anexo de la gran hacienda de Peotillos, hasta que ésta se fragmentó y La Tapona se convirtió en hacienda independiente.

Leyenda: ¿?

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Hacienda de LOS CHARCOS, municipio de Tula, Tamps.

Estado actual: la casa grande está abandonada y casi en ruinas. Ciertas construcciones que fueron casas de los trabajadores son ahora casa-habitación de algunos lugareños.

Giro económico: ixtlero.

Distancias: 4 km al sur de la cabecera municipal.

Fecha aproximada de construcción: ¿?

Dueños en distintas épocas: ¿?

Anécdota histórica: ¿?

Leyenda: ¿?

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Hacienda de SAN ANTONIO CORONADOS, municipio de Catorce, S.L.P.

Estado actual: el casco de esta hacienda quedó integrado a la comunidad, con casas-habitación o comercios. De la casa grande la fachada se ve en relativas buenas condiciones.

Giro económico: agrícola y ganadero.

Distancias: ¿? km al sur de la cabecera municipal.

Fecha aproximada de construcción: ¿?

Dueños en distintas épocas: ¿?

Anécdota histórica: ¿?

Leyenda: ¿?

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Hacienda de SAN ISIDRO DE FERNÁNDEZ, municipio de Doctor Arroyo, NL.

Estado actual: lo que fue la casa grande es ahora casa particular y se sigue utilizando como tal, al igual que los corrales. Sin embargo, está muy deteriorada.

Giro económico: ixtlero y ganado menor.

Distancias: ¿? km al oriente de la cabecera municipal.

Fecha aproximada de construcción: ¿?

Dueños en distintas épocas: ¿?

Anécdota histórica: ¿?

Leyenda: ¿?

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Hacienda de SAN JOSÉ DE IPOA, municipio de Matehuala, S.L.P.

Estado actual: casi todas las construcciones fueron adaptadas para casa-habitación de familias de la comunidad. En unos cuartos estuvo la escuela primaria, pero hoy en día están abandonados.

Giro económico: ixtlero y ganadero.

Distancias: ¿? km al oriente de la cabecera municipal.

Fecha aproximada de construcción: ¿?

Dueños en distintas épocas: ¿?

Anécdota histórica: ¿?

Leyenda: cuentan que los conquistadores pensaban establecer el primer asentamiento en este lugar, pero los huachichiles no les permitieron y entonces se trasladaron a Matehuala.

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Hacienda de SANTA MARÍA DE LA PAZ, municipio de Moctezuma, S.L.P.

Estado actual: sus dueños actuales han mantenido la casa grande en buenas condiciones y la utilizan como sitio vacacional. Hay trojes y caballerizas abandonadas o en ruina.

Giro económico: ganadero.

Distancias: ¿? km al oriente de la cabecera municipal.

Fecha aproximada de construcción: ¿?

Dueños en distintas épocas: ¿?

Anécdota histórica: ¿?

Leyenda: ¿?

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Hacienda de SANTO DOMINGO, municipio de Guadalcázar, S.L.P.

Estado actual: la fachada de la casa grande fue remozada hace pocos años, aunque está en desuso. La capilla se encuentra en lo que era una troje. Hay construcciones abandonadas, mientras que otras han sido adaptabas para uso familiar o comercial.

Giro económico: ixtlero y ganadero.

Distancias: ¿? km al oriente de la cabecera municipal.

Fecha aproximada de construcción: ¿?

Dueños en distintas épocas: ¿?

Anécdota histórica: ¿?

Leyenda: cuentan de una serpiente grandísima que se aparece donde hay un tesoro que nadie ha podido encontrar.

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Hacienda de SIERRA VIEJA, municipio de Villa de Cos, Zac.

Antigua hacienda de Sierra Hermosa, ZacatecasEstado actual: casi todo está en ruina, aunque algunas construcciones han sido adaptadas y renovadas para uso habitacional. La iglesia es magnífica; está en muy buen estado y es parte de la comunidad.

Giro económico: ganadero.

Distancias: ¿? km al norte de la cabecera municipal.

Fecha aproximada de construcción: ¿?

Dueños en distintas épocas: Miguel de Berrio y Zaldívar. Juan Nepomuceno de Moncada y Berrio.

Anécdota histórica: se cuenta que el hacendado no quería que su propiedad fuera cabecera municipal, y por eso él mismo destruyó la hacienda, aunque no pudo destruir el templo porque la gente se lo impidió.

Leyenda: cuentan que la imagen patronal actual, San Benito de Palermo, fue hallada por una anciana en un pozo y ella se lo dijo al hacendado, quien respondió: “Ah, sí, yo la escondí allí cuando vinieron los revolucionarios”. Entonces se apropió de la imagen y la dejó como el patrón de la iglesia.

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Mitos y leyendas de Nuevo León: Los Altares

LOS ALTARES

Leyenda escuchada en Iturbide, NL

Mire, yo no sé exactamente cuándo, ni por qué, ni quién hizo Los Altares. Allí mero tienen una placa que dice su historia, pero usté sabe que l’historia oficial es una cosa y la realidá luego arresulta qu’es otra, ¿no? –afirma el Sr. Tobías Martínez.

Yo me jui de mojao munchos años. Estaba jovencito cuando me jui, y regresé ya de grande, y el camino ya’staba terminao, y Los Altares también. Entonces no le puedo decir a ciencia cierta quién los hizo a Los Altares.

Antes estaba bien carancho ir a Linares o a Monterrey; con decirle que de Galeana a Linares se hacían dos jornadas y media. Primero pa’ llegar a Iturbide se caminaba por las veredas en la sierra, por dos cañones, y ya en Iturbide s’iba uno por todo el río hasta Linares. A Monterrey era mejor irse por Rayones. Pero antes la gente no tenía necesidá de viajar tanto. Ora las cosas son distintas.

Pero eso de Los Altares es curioso. Cuentan las gentes de por aquí que cuando empezaron hacer la carretera que se trajeron unos presos del penal de Monterrey –ha de haber sido pa’ ocuparlos en algo de provecho, ¿no?–, y pos ai los traen, en friega de sol a sol. Pero hubo uno que se les desbalagó cuando ya’staban entrads en la sierra. No se podía escapar muy lejos porque lo traiban amarrao con cadena, pero se les desbalagó y cuando lo hallaron ya’staba haciendo Los Altares.

Y es que dicen que al fulano ése le gustaba hacer figuras y que les pidió a los gendarmes y al ingeniero que lo dejaran terminar el trabajito ése. Me afiguro yo que los gendarmes les dijeron a sus superiores y éstos al gobernador y, bueno, le dieron licencia al artista ése. Luego parece que hasta solicitó ayuda a otros amigos y entre todos hicieron Los Altares. Dicen que les tomó mucho tiempo terminarlo; tanto como la carretera misma. Y es qu’está difícil de a tiro hacer esos dibujos en la pared ésa –sepa la bola cómo le habrán hecho; a la mejor con escalera y con cuerda p’amarrars’en lo más alto, ¿no?

Y bueno, cuando terminaron la carretera, y Los Altares, creo que hasta el mismo Presidente [de la República] vino a l’inaguración, y le gustó tanto Los Altares que hasta ordenó que dejaran en libertad al preso que los ideó. Eso es lo que dicen por acá. Leyenda de un libro de Homero Adame.

¿Qué eran Los Altares?

Los Altares eran una de las obras mexicanas más importantes de arte mural tallado en la roca y se encontraba en Nuevo León, en el municipio de Iturbide, a un lado de la carretera No. 58 que accede a dicha población. De acuerdo con la placa alusiva a la construcción de esa carretera y la conclusión del monumento que narraba eventos históricos del país, éste se terminó en 1962 y fue obra del arquitecto neoleonés Federico Cantú.

Lamentablemente, en el mes de junio de 2002 esa monumental obra se derrumbó por causas naturales de erosión e intemperismo, y también como resultado de la negligencia de las autoridades a quienes les compete preservar este tipo de patrimonio, las cuales nunca supieron darle la conservación adecuada.

No obstante la corta historia de Los Altares, también en su momento originó algunas pláticas, como ésta escuchada en 1995, la cual nada tenía que ver con la versión oficial de su creación.

Nota: esta leyenda fue publicada en el libro Libro de leyendas de Homero AdameLeyendas, relatos, costumbres y tradiciones de Nuevo León, por la Editorial Font de Monterrey, en 2005. Las fotografías son de Homero Adame.  La Mtra. Déborah Chenillo Alazraki estuvo al cargo de la edición. El diseño lo hizo Beatriz Gaytán y la corrección, Mary de Lara.

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Para leer más leyendas del estado de Nuevo León, sigue este enlace:

Más leyendas de Nuevo León

Mitos y leyendas de México: Los eclipses en Nuevo León

LOS ECLIPSES

(Versión escuchada en Atongo de Abajo, municipio de Allende, N.L.)

 

Oiga, amigo, tenga cuidao porque no tarda el eclise [sic] y no es bueno andar en el monte. ¿Usté sabe d’eso de los eclises, ¿vedá? –me pregunta don Jesús, un pastor como de 75 años que anda campeando sus cabras.

[…] Fíjese que los eclises son malos, muy malos. Y pior son los de sol, como el que no tarda en empezar en un rato. Yo me di cuenta porque desde temprano los gallos cantaron diferente, y la mula andaba vuelta loca. Uno sabe d’esas cosas porque pos uno ya ha visto munchos d’ellos. Y luego hace rato dijeron en la radio que iba haber eclise, así que yo ando juntando los animalitos pa’ llevarlos al corral, no vaya ser que luego se me muera alguno.

Los eclises son malos, y ya le digo, los de sol son pior. Con decirle que una vez una señora de por allá andaba preñada y pos se le ocurrió salir cuando estaba el eclise, y como no se colgó una llave de cobre con un listón rojo en la cintura, pos luego se puso mala y perdió la criatura. (Leyenda tomada del blog de Homero Adame.)

Hay gente que luego ya no cree en esas cosas, pero mire, pa’ que no le quede duda le voy a platicar lo qu’he visto. Cuando se tapa el sol a medio día, si uno tiene fruta en el naranjito o en el durazno se cae la fruta, o si no s’empederne, que pa’l caso es lo mismo, pos ya no sirve.

Yo me acuerdo que platicaba una viejita tía mía que hace muncho hubo un eclise de la luna, que se tapó todita, y hubo una señora que por andar haciendo sabe qué cosa salió p’afuera y pos ella no perdió la criatura, pero le salió mala. Salió enfermito y pos ai creció el chamaco todo zurumbato. Taba [sic] más loco que una cabra.

Y luego dicen que si uno mira un eclise que se queda ciego. ¿Será? Yo no conozco a naiden que se haiga quedado ciego por ver el eclise, de sol o de la luna. Así que ya le digo, es mejor que se recoja y se vaya pa’ su casa porque andar juera [sic] cuando se tapa el sol la cosa no es buena. Leyenda encontrada en un blog de Homero Adame.

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No ha existido civilización o cultura en la historia de la humanidad que no haya sentido una extraña fascinación por los eclipses, esos fenómenos celestes que siempre han estado asociados con desastres y calamidades. El temor ha generado un sinfín de mitos y leyendas en todo el orbe.

Una costumbre muy difundida en México es que cuando se anuncia que habrá un eclipse, la gente coloca listones rojos o algún objeto metálico en los árboles frutales con el objetivo de prevenir que la fruta se caiga o se empederna (no madure). Asimismo, muchos suelen refugiarse en sus hogares o bajo cualquier techo para no quedar expuestos a las emanaciones negativas, ya que entre otras creencias populares hay una que indica que ninguna mujer embarazada debe exponerse a un eclipse porque el bebé puede nacer con alguna deformación o incluso muerto. También es común escuchar que un eclipse (de sol) causa ceguera si se le mira directamente, lo cual está comprobado científicamente debido a los rayos ultravioleta que queman la retina.

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Esta leyenda, escuchadaLibro de Homero Adame en Atongo de Abajo, municipio de Allende, N.L., salió publicada en el libro Mitos, cuentos y leyendas de Nuevo León. Editorial Font, 2005. Las fotos son de Homero Adame. Déborah Chenillo Alazraki estuvo al cargo de la edición, mientras que Beatriz Gaytán del diseño. La ilustración es obra de Jennifer Hennen.

Para leer otras leyendas de eclipses, sigue cualquiera de estos enlaces:

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Mitos y leyendas de Nuevo León: La gente que se convirtió en piedra

LA GENTE QUE SE CONVIRTIÓ EN PIEDRA

Leyenda de Raíces, un sitio arqueológico en Linares, Nuevo León

En un lugar llamado Raíces, cerca de Linares, N.L., vivieron los habitantes del ayer, quienes, en una larga pared rocosa, dejaron escrito su paso por el mundo en forma de círculos, de espirales y otros pictogramas. Aparte de esos petrograbados, el lugar no tenía nada de raro a primera vista, pero en la noche, justo a la hora del crepúsculo, las piedras que se encuentran esparcidas por doquier en las lomas, al otro lado del arroyo, empezaban a despertar. Se veían sombras moverse y se oían voces y música de la prehistoria. Esas piedras despertaban de su sueño; en ellas vivían las conciencias de los antiguos. Sabemos que toda esa gente amó tanto a su tierra que, antes de morir, le pidieron a Dios que les permitiera quedarse ahí por toda la eternidad, y Dios les concedió el deseo. Por eso cada noche aquellos espíritus volvían a la vida para recorrer la tierra que tanto amaban.

Toda persona que por azar Dibujo de Jennifer Hennenmiraba o se encontraba con esas sombras de la oscuridad, se asustaba tanto que juraba no volver por ahí nunca más. Unos decían que esas manifestaciones eran el Diablo mismo, otros afirmaban que había un tesoro enterrado, pero nadie se atrevió a escarbar jamás.

La paz de esos antiguos habitantes se vio turbada allá por los años 40, cuando don Pablo Salce, el poeta-historiador de Linares, se dio a la tarea de recolectar las rocas con grabados para transportarlas a un futuro museo que él mismo proyectó. Mucha gente empezó a ir y venir por esos lugares, siempre en busca de las piedras que mostraran signos, dibujos o inscripciones. Se llevaron las que pudieron arrancar de la tierra, dejando sólo aquellas de la larga pared. Así fue como las ánimas del ayer perdieron sus puntos de referencia y desde entonces dejaron de manifestarse por las noches. Leyenda de Homero Adame.)

Con el transcurso de los años ese terreno cambió de dueños varias veces y en la actualidad hay grandes pastizales para alimentar el ganado. Las personas que allá viven nunca hablan de ruidos o visiones: el lugar es ahora un rancho más de la vasta región semi árida de México, pero con la única diferencia que aún se conservan algunos de los petroglifos, como mudos testigos de un pasado enigmático e inexorable. Leyenda de Homero Adame tomada de su blog en https://adameleyendas.wordpress.com/2010/10/18/mitos-y-leyendas-de-nuevo-leon-la-gente-que-se-convirtio-en-piedra/

La arqueología norestense hasta hoy registrada se compone básicamente de petroglifos y pinturas rupestres, así como de reminiscencias consistentes en objetos, pedernales y aislados sitios de ocupación.

En un rancho del municipio de Linares existe una gran cantidad de petroglifos in situ, muchos de los cuales, por inconsciencia del propietario de ese lugar, quedaron cubiertos por cemento cuando hicieron abrevaderos para el ganado. Dada la orientación de esos diseños, así como el contexto donde se ubican, dio origen a esta fantástica historia que me contó, casi a manera de cuento, don Demetrio Velázquez.

Sobre su contenido, cabe hacer un repaso acerca de algunos motivos de interés mitológico que se mencionan. Por una parte tenemos a las ánimas, o espíritus descarnados, que viven en las rocas; por otra sobresale la cita del crepúsculo, que es cuando despiertan las ánimas, según muchas creencias, y por último, el río –arroyo, en este caso– cuyo simbolismo designa los límites entre la vida y el reino de la Muerte.

Este relato Libro de Homero Adamefue publicado originalmente en Mitos, cuentos y leyendas – tradición oral de Nuevo León. Ediciones Castillo, 1998. Esa edición está agotada.

El dibujo es obra de Jennifer Hennen.

Puedes encontrar más leyendas indígenas en este enlace:

Si deseas saber cuál es la diferencia entre un mito y una leyenda, entérate en este enlace:

Mitos y leyendas neoleonesas: La cueva de Agapito Treviño

LEYENDA DE UNA CUEVA DE AGAPITO TREVIÑO, «CABALLO BLANCO»

Leyenda escuchada en Villa de Santiago, N.L.

Uno de los legendarios personajes en todo Nuevo León, y acaso el más mítico, fue Agapito Treviño «Caballo blanco», una especie de Robin Hood a la norestense. En varios municipios del estado se cuentan historias de sus aventuras, de sus andanzas, de sus fugas. Particularmente, en Villa de Santiago, donde existe la entrada más impresionante a cualquier cueva que me haya tocado conocer, las leyendas en torno a este hombre tienen muchas versiones. Una de ellas es esta que narró don Santiago Alanís Leal.

Aquí la gente afirma que la cueva que se encuentra atrás de la cortina de la presa de La Boca no fue una de las tantas guaridas de Agapito Treviño “Caballo blanco”. A esa cueva la conocen como «la gruta» y dicen que no es una cueva natural, sino que la abrieron como mina de guano. Hace muchos años los dueños de esa compañía incluso subieron una yipa que traían trabajando adentro para sacar las cargas de guano. Es una cueva con muchas ramificaciones y ahora ya está cercada porque antes había mucha gente que se subía y al andar explorando terminaban accidentados; incluso se habla de personas que nunca fueron encontradas porque dicen que se cayeron en algún sótano.

Además, hay pláticas de que tiene una salida cerca de Allende, por los rumbos de Atongo de Abajo. Cuentan que hace muchos años había exploradores que se metían a esa cueva a buscar alguno de los tesoros de Agapito Treviño y entraban con lámparas de carburo. Caminaban entre los socavones buscando el tesoro y para cuando acordaban ya estaban en la salida allá por los rumbos de Allende.

Aquí le va un ejemplo diferente: una vez unos amigos andaban escarbando adentro para sacar un tesoro y se encontraron una muela muy grande –no se sabe si de gigante o de algún animal prehistórico. Cargaron con ella y por mucho tiempo la dejaron rumbada en el solar de una de sus casas hasta que un día se les ocurrió romperla a pedradas porque alguien les aseguró que era puro marfil que valía mucho dinero; la rompieron y fueron a Monterrey a vender el material y nadie se los compró. Para no tener que cargarlo de regreso, mejor lo tiraron en un basurero. Leyenda de Homero Adame.

Pero eso no es todo, pues aparte de las leyendas esa cueva es sagrada y forma parte de las tradiciones locales: la gente la venera ritualmente, sin que nadie sepa desde cuándo. En la fecha de la fiesta patronal de san Santiago se organiza una procesión desde la parroquia y los feligreses se van caminando por toda la orilla la presa, con el padre al frente, y allá oficia una misa. También cargan con la imagen de san Santiago, van los matachines, los músicos y la gente con velas.

Quién sabe, pero la Gruta tiene muchas historias, y yo sí creo que Agapito Treviño la usaba para esconderse, pero no sé si ahí dejó tesoros enterrados. Leyenda escrita por Homero Adame y encontrada en su blog: https://adameleyendas.wordpress.com/2010/10/22/mitos-y-leyendas-neoleonesas-la-cueva-de-agapito-trevino/

Nota: El dibujo es obra de Jennifer Hennen.

Puedes leer otra leyenda de Agapito Treviño en este enlace:

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