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Entradas etiquetadas como ‘Historia oral de la época de la Independencia’

El Emperador Maximiliano en San Miguel de Allende

CASA EUROPA MÉXICO

Historia de la Casa Europa desde la memoria de los sanmiguelenses es un libro de historia oral que incluye un capítulo sobre la visita de Maximiliano I de México. Puedes ver más sobre el contenido del libro siguiendo este enlace: Casa Europa en México de Homero Adame.

The history of the house as recalled by residentes of San Miguel de Allende is an oral history book that includes a chapter on the visit of Maximilian I from Mexico to San Miguel de Allende.

Die Geschichte des Hauses aus der Erinnerung der San Miguel Einwohner ist ein mündliches Geschichtsbuch, das ein Kapitel über den Besuch von Maximilian I. aus Mexiko in San Miguel de Allende enthält.

Histoire de la maison d’arpes la memoire des sanmiguelenses est un livre d’histoire orale comprenant un chapitre sur la visite de Maximilian I du Mexique à San Miguel de Allende.

Emperor Maximilian I of Mexico visits the house

This chapter has been added as an almost separate and independent section, because it deals with a single isolated event and, at the same time, indicates the historical importance which this house has enjoyed, in its time. The comments people have made alluding to the visit of Maximilian of Habsburg, Emperor of Mexico, on the 13th and 14th of September, 1864, seem to be versions of what is known largely thanks to local history, as documented by Francisco de la Maza, in one of his books about San Miguel. At the end, part of the text in which the house is mentioned is reproduced verbatim.

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We don’t know exactly when this house was built, but we do know that it was very much before 1864, because in that year Emperor Maximilian spent the night here. It was on the 13th of September. He stayed here for the nights of the 13th and of the 14th, and on the 15th he left to raise the first official rallying cry for independence in Dolores de Hidalgo. Ever since then, it has become customary for the president of the republic to go there to raise the cry for independence at least once in his six years of office.

Luis Felipe Rodriguez

Der Besuch von Kaiser Maximilian I. von Mexiko

Dieses Kapitel ist als separates und unabhängiges Thema angefügt, da es doch eine besondere Begebenheit beleuchtet und von historischer Bedeutung ist, die auch dieses Haus betrifft.

Die wörtlichen Überlieferungen, die den Besuch von Maximilian von Habsburg als Kaiser von Mexiko am 13. Und 14. September 1864 erwähnen sind Wiedererzählungen, über das, was man dankenswerterweise davon weiß, aufgeschrieben von Francisco de la Maza in einem seiner Bücher über San Miguel. Ab Ende dieses Buches werden Teile seines Textes wiederholt, die das Haus erwähnen.

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Mein Großvater hat es nicht mehr erlebt, da es schon vorher war, aber er erzählte, dass die Leute von damals darüber sprachen, dass Maximilian in einer sehr eleganten Kutsche angekommen war mit vielen Leuten und sehr guten und schönen Pferden. Der Kaiser betrat das Haus auf einem großem rotem Teppich. Der Kutschmeister musste umdrehen, um die Pferde und die Kutsche nach hinten zu bringen, zur Straße, die hinter dem Haus liegt, die Calle Correo.

Danach durften die Arbeiter auf die Straße gehen, um zu grüßen und „Lang lebe der Kaiser“ zu rufen, als dieser später das Haus verließ, um seinen offiziellen Pflichten im Regierungsgebäude nachzukommen.

Jose Guadalupe Sanchez

La visite de Maximiliano I du Mexique

Ce chapitre s’ajoute comme un thème indépendant parce que c’est un fait isolé et à la fois liée historiquement à cette demeure. Les témoignages verbaux évoquant la visite de Maximilien de Habsbourg Empereur du Mexique du 13 et 14 septembre 1864 sont des récits de ce qu’on sait grâce à l’histoire écrite par Francisco de la Maza dans un de ses livres sur San Miguel. À la fin de ce chapitre, se trouve un extrait du texte où il est fait mention de la demeure.

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Le vrai nom de mon arrière-arrière-grand-père et propriétaire de cette maison était Jesús María Vázquez Palacio. Il fut avocat de la défense de Maximilien à Querétaro, et fut le premier jurisconsulte et directeur de l’École de jurisprudence. Il se trouva à Querétaro avec Riva Palacio et un autre avocat. Ils étaient trois en tout ; deux sont partis à San Luis pour demander la grâce de l’empereur à Juarez et le dernier, est resté à Querétaro. Je crois que ce fut Jesús María Vázquez parce qu’il entretenait une bonne relation avec Maximilien. Lorsque l’empereur est venu à San Miguel, il fut reçu dans la demeure de Jesús María Vázquez et on lui orgnisa un dîner de gala dansant, dans la demeure des Lámbarri. Maximiliano dansa avec mon arrière-grand-mère Dolores Lámbarri Malo. On raconte qu’alors qu’ils dansaient une valse ensemble, de la cire d’une lampe à huile est tombée sur la robe de mon arrière-grand-mère, au niveau de l’épaule, et que Maximilien la lui retira très noblement.

Luis Miguel Villarreal

El libro se puede comprar en librerías mexicanas que dan servicio internacional como Gandhi, Educal o Librería Española.

The book can be purchased in Mexican bookstores that give international service such as Gandhi, Educal or Librería Española.

Das Buch kann in mexikanischen Buchhandlungen wie Gandhi, Educal oder Librería Española erworben werden, die internationalen Service anbieten.

Le livre peut être acheté dans les librairies mexicaines offrant des services internationaux tels que Gandhi, Educal ou Librería Española.

Miguel Hidalgo en Salinas, SLP

ruta-hidalgo-salinas-1La Ruta de Hidalgo - libro de Homero Adame 2010

Esta información y mucha más de oralidad sobre el paso de Miguel Hidalgo, Ignacio Allende y otros héroes de la Independencia a principios de 1811 por tierras de San Luis Potosí (del Altiplano potosino) fue publicada en el libro La ruta menos conocida de Miguel Hidalgo, de Homero Adame, SLP 2010.

En esta muestra del libro se aborda una breve reseña histórica de la ciudad de Salinas de Hidalgo y también se da un ejemplo de la tradición oral en esa población del Altiplano sur.

Del paso de Miguel Hidalgo por Cedral, SLP

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Si tienes interés en la historia oral relacionada con la Independencia y el paso de Miguel Hidalgo por tierras potosinas, o si tienes interés en saber sobre la historia de Cedral, SLP puedes consultar el libroLa Ruta de Hidalgo - libro de Homero Adame 2010 La ruta menos conocida de Miguel Hidalgo, historia oral en el Altiplano potosino, de Homero Adame, publicado en 2010 como parte de los festejos del Bicentenario en San Luis Potosí y en México.

Para hacer un libro de oralidad de estas características, el investigador e incansable viajero hizo un exhaustivo trabajo de campo por toda la ruta que siguieron Miguel Hidalgo, Ignacio Allende y otros supuestos héroes de la Independencia a lo largo de tierras ahora potosinas, del desértico Altiplano, en aquel entonces incluidas en la Intendencia de San Luis Potosí (supuestos héroes porque ellos no lucharon por la independencia, como sugiere la historia oficial, sino por otros ideales). En este ejemplo se habla sobre la historia relacionada con Cedral, donde Miguel Hidalgo y algunos de sus acompañantes pernoctaron una noche de febrero de 1811 antes de seguir su camino hacia Coahuila, vía la hacienda El Salado, el punto más septentrional que tocaron en San Luis Potosí.

Nota: la foto de la imagen de Miguel Hidalgo en un monumento fue tomada en la plaza de Portezuelos, municipio de Cerro de San Pedro, SLP, y forma parte del archivo fotográfico de Homero Adame.

Miguel Hidalgo NO estuvo en Villa de Guadalupe, SLP

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Si tienes interés en la historia oral relacionada con la Independencia y el paso de Miguel Hidalgo por el estado de San Luis Potosí, o si tienes interés en saber sobre la historia de Villa de Guadalupe, SLP, puedes consultar el libro La ruta menos conocida de Miguel Hidalgo, historia oral en el Altiplano potosino, de Homero Adame, publicado en 2010, el cual también incluye leyendas relacionadas con el “Padre de la patria” e introducción histórica del Mtro. Carlos Tapia Alvarado.

Para hacer un libroLa Ruta de Hidalgo - libro de Homero Adame 2010 de oralidad de estas características con el motivo del Bicentenario (aunque hay que aclarar que el bicentenario de la Independecia será en 2021), el investigador hizo un exhaustivo trabajo de campo por toda la ruta que siguieron Miguel Hidalgo, Ignacio Allende y otros dizque héroes de la Independencia a lo largo de tierras ahora potosinas, del desértico Altiplano, en aquel entonces conocidas como Intendencia de San Luis Potosí. En este ejemplo se habla sobre la historia relacionada con Villa de Guadalupe, un pueblo que ni siquiera existía en 1811 y, por lo tanto, decir que Miguel Hidalgo estuvo en Villa de Guadalupe es más que una leyenda urbana, más que un error de historiadores que copian los errores de otros (o de Internet) sin investigar a fondo.

Nota: las fotos son del archivo fotográfico de Homero Adame. La imagen de portada fue obra de Beatriz Gaytán. La foto de Miguel Hidalgo fue tomada en la plaza de Portezuelo, SLP, municipio de Cerro de San Pedro.

El primer Grito de Dolores por Maximiliano de Habsburgo en 1864

MAXIMILIANO DE HABSBURGO Y EL PRIMER GRITO OFICIAL DE INDEPENDENCIA

“Mexicanos: más de medio siglo tempestuoso ha transcurrido desde que esta humilde casa, del pecho de un humilde anciano, resonó la gran palabra de Independencia, que retumbó como un trueno del uno al otro océano por toda la extensión de Anáhuac, y ante la cual quedaron aniquilados la esclavitud y el despotismo de centenares de años. Esta palabra, que brilló en medio de la noche como un relámpago, despertó a toda la nación de un sueño ilimitado a la libertad y a la emancipación; pero todo lo grande y todo lo que está destinado a ser duradero se hace con dificultad y a costa de tiempo.” Maximiliano I de México, 1864

Bien sabemos que la historia oficial tiene sus héroes y sus anti héroes. En México, uno de estos últimos es Maximiliano de Habsburgo, a quien se le tacha de haber sido un usurpador, entre muchas cosas más, incluyendo el de ser extranjero con rango de Emperador, como si la historia anterior a México como país independiente no hubiera estado llena de virreyes y gobernantes peninsulares (hispanos). La historia oficial mexicana tiende a pasar por alto que Maximiliano de Habsburgo no vino a usurpar, sino que fue invitado a gobernar por parte de un grupo político denominado “Conservadores”, mientras que el grupo antagónico era el de los “Liberales”, comandados entonces por el héroe oficial aunque también cuestionado presidente Benito Juárez.

Sin duda, uno de los grandes errores de Maximiliano de Habsburgo fue el haber aceptado venir a gobernar un país bravo, dividido por guerras –país que aún no tenía una identidad bien definida– y haber llegado desconociendo eso, aunque tampoco podemos decir que vino con engaños.

Otro de sus grandes errores fue no seguir las órdenes de los Conservadores que lo trajeron, pues resultó ser demasiado liberal, incluso más que los Liberales, ya que sus ideas vanguardistas rebasaban por mucho las de los Liberales, y por si fuera poco, las ideas de Maximiliano de Habsburgo eran mucho más liberales que las de uso común en Europa en aquellos años. (Por liberal, en términos actuales se entendería que sus ideas apuntaban hacia la justicia social, el reparto de riqueza, etc.)

Maximiliano de Habsburgo seguramente tuvo grandes aciertos durante su corto mandato, aunque la historia oficial prefiera jamás mencionarlos. Uno de tales aciertos fue haber tratado de incitar a los mexicanos a tener identidad propia, y esto se logra a través de los héroes de la historia y las fechas memorables. Tan fue así, que el primer Grito de Dolores (o Grito de Independencia) realizado de manera oficial lo dio precisamente él, en 1864. Maximiliano fue el primer gobernante en ir personalmente a Dolores, Gto. para dirigir la ceremonia del Grito (y como recuerdo de ello, existe en Dolores Hidalgo una placa alusiva a ese hecho, de las pocas en México que recuerdan a Maximiliano.) Asimismo, fue Maximiliano quien encargó a Joaquín Ramírez pintar la imagen de Miguel Hidalgo que más conocemos. Gracias a esa pintura se “dio vida” a uno de nuestros primeros héroes nacionales.

Un año después, el 16 de septiembre de 1865, se organizó la primera gran fiesta alusiva al inicio de la Independencia en el zócalo y el Palacio. Fue presidida nada menos que por el Emperador Maximiliano de Habsburgo y su esposa Carlota de Bélgica. Las crónicas de la época narran que fue un festejo de gran algarabía que mezcló toda la pompa del protocolo y la verbena popular (tal como se sigue haciendo hasta hoy en día).

En una nota publicada el 19 de septiembre de 2010 por el periódico El Sol de Irapuato, Beatriz Padilla ofrece este resumen:

“En Memorias de un Secretario Particular, tituladas en su edición mexicana Maximiliano Íntimo, de José Luis Blasio, narra de la siguiente forma aquella fecha (del 16 de septiembre de 1865):

Con el entusiasmo de todos los años, con la vehemencia de costumbre, el pueblo mexicano acudió esa noche a la Plaza de Armas para gritar vivas a la Independencia de México, cuando ¡oh ironía! México estaba gobernado por un monarca extranjero. A la madrugada del 16, las salvas de artillería, los repiques, las banderas militares y los cohetes que atronaban el aire, anunciaban al pueblo mexicano que éste celebraba su Independencia, bajo el régimen de un príncipe austriaco.

A las nueve de la mañana, se dirigieron Sus Majestades a la Catedral en la carroza de lujo en medio de una valla, que del palacio a la basílica formaba la guardia palatina. Después del Te Deum, los soberanos recibieron en el salón de Embajadores a todos los funcionarios de la Corte, al cuerpo diplomático, a los miembros del ayuntamiento de la ciudad y a los notables.
El emperador vestía aquella mañana uniforme de general mexicano luciendo al pecho las grandes cruces del Águila Mexicana, de Guadalupe y el Toisón de oro. La emperatriz vestía de blanco y llevaba riquísimas joyas.

Posteriormente, Maximiliano escoltado por su Estado Mayor y por un cortejo de generales y jefes de alta guarnición, pasó revista a sus tropas. Después de este acto, regresó a Palacio Imperial ‘trotando a todo galope por las calles de Plateros y San Francisco, donde una multitud entusiasmada lo aclamaba.’

Al llegar a la Plaza de Armas, el Emperador y sus principales acompañantes se situaban enfrente a la puerta central del Palacio para presenciar el desfile de la columna. En los balcones, se encontraban la emperatriz, sus damas y altos dignatarios de la corte.

En la columna militar, las tropas mexicanas venían en primer lugar, seguidas de las francesas y austriacas, y por último las belgas.

Por la tarde, se sirvió una suntuosa y elegante comida.

Concluía el día patrio con la quema de vistosísimos fuegos artificiales y una gran serenata frente al Palacio Imperial”.

 

Datos curiosos del “Grito de Independencia”

  • De entrada podemos decir que el 16 de septiembre no se celebra el inicio de la Independencia, pues el movimiento iniciado en esa fecha de 1810 y encabezado por Miguel Hidalgo era de insurgencia y no pretendía independizar a México de España.
  • Por lo general, las fechas memorables son de cuando se consumaron los actos y no cuando empezaron. Para celebrar acertadamente la Independencia de México debería hacerse el 27 de septiembre.
  • El primer Grito (no oficial) de Dolores se dio el 16 de septiembre de 1812, en Huichapan, Hidalgo, por cuenta del General Ignacio López Rayón, seguido por una descarga de artillería.
  • El 1° de marzo de 1822, el Congreso Constituyente declaró Fiesta Nacional el día 16 de septiembre, lo cual fue ratificado el 27 de noviembre de 1824.
  • La fecha del 27 de septiembre fue eliminada del calendario de festejos patrios oficiales porque se identifica con Agustín de Iturbide, otro de los anti héroes de la historia oficial mexicana.
  • Se dice que fue el Presidente Porfirio Díaz quien cambió la fecha del Grito del 16 a la noche del 15 de septiembre porque era el día de su cumpleaños. Sin embargo, al parecer existe un antecedente, pues la noche del 15 de septiembre de 1846 se conmemoró el Grito de Dolores con una serenata frente al Palacio Nacional y una velada en la Universidad.

Enlaces:

http://elplanetadekain.blogspot.mx/2009/09/el-grito-de-independencia-en-mexico.html

http://www.oaxaca-mio.com/fiestas/elgritodedolores.htm

http://www.oem.com.mx/elsoldeirapuato/notas/n1787180.htm

http://www.urbanfreak.net/showthread.php/9300-Vivi%C3%B3-en-realidad-Maximiliano-de-Habsburgo-en-EL-SALVADOR

 

Créditos:

Foto de Ignacio López Rayón

Mitos y leyendas de la Independencia: xanambres, huachichiles, naholanes e irritilas

PRECURSORES DE LA INDEPENDENCIA DE MÉXICO

(Leyendas e historia oral de los primeros intentos de independencia)

La historia oficial no lo registra, pero la historia oral y algunas leyendas de ciertas comunidades del Altiplano mencionan que varios grupos de nativos se levantaron en armas mucho antes de que lo hicieran los criollos para luchar por la independencia de lo que ahora se conoce como México. Incluso, la historia oral y las leyendas hablan también de que muchos de aquellos nativos se incorporaron a los ejércitos insurgentes para luchar contra las encomiendas y la esclavitud sostenida por los peninsulares que se habían apoderado de las tierras de la Nueva España. Veamos algunos ejemplos:

Hacia finales del siglo XVII: los xanambres

Sin que se den fechas exactas, algunas leyendas regionales hablan acerca de un intento de independencia por cuenta de los xanambres hacia finales del siglo XVII. Ellos fueron una numerosa y aguerrida tribu que habitó en la región de Jaumave, Nuevo Santander (ahora en Tamaulipas) y sus enemigos más acérrimos eran los pisones. Sin embargo, debido al avance de los conquistadores españoles y el sistema de esclavitud a través de las encomiendas, se sublevaron, aunque fueron sofocados.

Ya como dato histórico, se sabe que a mediados del siglo XVIII los xanambres volvieron a sublevarse en lo que se conoce como la “sublevación janambre de Santa Bárbara”. De nueva cuenta su intento fue sofocado por los ejércitos españoles, pero dejaron sembrada la semilla de libertad que germinaría más de un siglo después. Historia de oralidad recopilada por Homero Adame.

Podemos especular que el motivo ulterior de esta tribu nada tenía que ver con los ideales que se gestaban en los círculos intelectuales y políticos de la Nueva España, pero con sus intentos fueron en verdad precursores de la Independencia. Los xanambres ahora son sólo un recuerdo, pues quedaron extintos en el siglo XIX.

Alrededor de 1780: los huachichiles

En la región de Guanamé y Venado (ahora municipio de San Luis Potosí) existen leyendas acerca de los nativos huachichiles que se levantaron en armas rudimentarias pero muy eficaces contra los hacendados y encomenderos españoles a finales del siglo XVIII. Aunque los españoles no podían esclavizar a los huachichiles, sí lograban atrapar a algunos integrantes de otras tribus y clanes, como los bocala, los tamasecos. Sin necesidad de una ideología política, sin conocer los pormenores de la Ilustración que llegó de Europa con gente como Gillén de Lampart y encontró eco con Miguel Hidalgo y muchos partidarios, aquellos huachichiles iniciaron su propia lucha, totalmente ajenos a lo que ya se gestaba en los núcleos poblacionales más importantes de la Nueva España. Su levantamiento fue sofocado por los ejércitos realistas, los cuales no pudieron aniquilar a los revoltosos que lograron huir para, años más tarde, reagruparse y entrar de lleno en lo que se llamaría la Guerra de Independencia.

1810: los mecos, también conocidos como naholanes

A principios de 1810, en Tula (ahora municipio de Tamaulipas), hubo un levantamiento de los nativos mecos o naholanes conocido como “La guerrilla indígena insurgente”. Fue una sublevación que no prosperó en la región, pero, de acuerdo con la oralidad histórica manifestada a traveés de leyendas, aquellos mismos nativos pronto se incorporaron a ejércitos insurgentes en el norte de la Nueva España, en particular al de Mariano Jiménez cuando éste se dirigía a Saltillo.

Los mecos o naholanes vivieron en la región de Tula, Tamps. Se estima que la última descendiente de esa etnia vivió en Nahola hasta ya entrado el siglo XX. Con ella murió el último hablante de un dialecto y toda una concepción del mundo.

Diciembre de 1810: los huachichiles y los mecos o naholanes

Se dice que en diciembre de 1810, Mariano Jiménez pasó por Charcas (ahora municipio de S.L.P.). Allí numerosos huachichiles se incorporaron a su ejército, lo cual le vino muy bien a los insurgentes, pues con la ayuda de aquéllos lograron triunfar en las batallas que se llevaron a cabo en Matehuala. Aún más, algunas versiones explican que, en diciembre de 1810, Mariano Jiménez salió de Matehuala con un ejército conformado aproximadamente por 2,000 hombres, entre criollos, mestizos y huachichiles. Sin embargo, llegó a Saltillo con alrededor de 8,000 hombres y con facilidad lograron tomar esa plaza. ¿Quiénes eran esos 6,000 guerreros adicionales? Se dice que eran los mecos.

Febrero de 1811: los huachichiles y los irritilas

Más como leyenda histórica de oralidad que historia documentada, en la región de Guanamé y Venado (ahora municipio de San Luis Potosí) se cuenta que en un lugar conocido como Las Pitahayas, en febrero de 1811 iban pasando los guayines del ejército de Miguel Hidalgo y le salió al paso un grupo de huachichiles y, posiblemente, también de tamasecos. Los soldados del ejército prepararon los fusiles, pero no hubo disparos porque los huachichiles querían hablar con Hidalgo. Le expusieron que desde hacía varios años ellos también luchaban por su independencia y se ponían a sus órdenes. Hidalgo y sus generales vieron esto con beneplácito, pues necesitaban más hombres, además de que los huachichiles conocían mejor que nadie ese camino real de la Intendencia de San Luis Potosí, sabían dónde había aguajes y puntos peligrosos para emboscadas, y además, les servirían de traductores. Fue así como aquellos huachichiles se unieron efímeramente al ejército de Hidalgo, guiándolo hasta los límites donde ahora convergen los estados de Coahuila, Nuevo León, San Luis Potosí y Zacatecas. En ese punto, el ejército de Hidalgo quedó en buenas manos, las de los irritilas que los escoltaron hasta Saltillo.

No se sabe con exactitud cuándo desaparecieron los irritilas de este mundo, pero debió haber sido hacia finales del siglo XIX. De ellos sólo quedan anécdotas, leyendas y algunas referencias históricas.

De los huachichiles, por su parte, se sabe que los últimos hablantes de esa lengua vivieron hasta finales del siglo XIX. De acuerdo con algunos periódicos de época que existen en el archivo de Saltillo, a los huachichiles todavía se les vendía ¡como esclavos! al terminar dicho siglo. Historia de oralidad recuperada por Homero Adame, el «cronista del desierto».

Si te interesa leer otros textos y ensayos relacionados con la Independencia, te invito a que vayas a otro blog en los siguientes enlaces:

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