Un blog de mitos, leyendas, costumbres y tradiciones de México

Archivo para la Categoría "Leyendas y mitos del Altiplano"

Las brujas de Albarcones y la Virgen de la Purísima Concepción

Las brujas de Albarcones

Portada de Haciendas del Altiplano, Tomo I - libro de Homero AdameEsta leyenda de las brujas de Albarcones, en el municipio de Doctor Arroyo, N.L. fue publicada en el libro Haciendas del Altiplano, historias y leyendas. Tomo I: Grandes latifundios virreinales, de Homero Adame, por Conaculta a través de la Dirección de Publicaciones de la Secretaría de Cultura de San Luis Potosí. 2012.
Para saber más sobre el contenid0 del libro sigue este enlace:

Haciendas del Altiplano. Tomo I

 

Paso de Miguel Hidalgo por El Salado, SLP

ruta-hidalgo-el-salado-1

Esta La Ruta de Hidalgo - libro de Homero Adame 2010información sobre El Salado, SLP y mucha más de oralidad que incluye la ex hacienda El Salado, la Estación El Salado y Miguel Hidalgo, además de los apaches o comanches,  fue publicada en el libro La ruta menos conocida de Miguel Hidalgo, de Homero Adame, SLP 2010. Para hacer un libro de oralidad de estas características, el autor hizo un exhaustivo trabajo de campo por toda la ruta que siguieron Miguel Hidalgo, Ignacio Allende y otros próceres de la Independencia a lo largo de tierras ahora potosinas, del desértico Altiplano, en aquel entonces conocidas como Intendencia de San Luis Potosí. En este ejemplo se habla sobre la historia relacionada con El Salado, una gran hacienda que existió en el norte de San Luis Potosí y de territorio tan extenso que abarcaba tierras ahora de Coahuila, Nuevo León y Zacatecas.

Portada de Haciendas del Altiplano, Tomo I - libro de Homero Adame

Si te interesa conocer más sobre la ex hacienda de El Salado, te recomendamos el libro Haciendas del Altiplano, historia(s) y leyenda(s). Tomo I. Grandes latifundios virreinales. (Sigue el enlace rojo subrayado para ver más sobre ese libro.)

Creencias mexicanas: la culebra de lluvia

LA CULEBRA EN EL CIELO

Creencias mexicanas

 

Estaba l’otro día ai entr’el maizal, viendo las mazorquitas, cuando se vino un aigre feo. Hasta el sombrero me lo aventó lejos. No, pos esos vientos frescos son señal de agua. Desde temprano me fijé en el cielo y la nube venía de allá [del poniente]. Pero yo no hice caso y quería ver los maicitos. Es que aquí nosotros decemos: “si se nubla p’ond’el sol sale, unce tu yunta y dale. Pero si se nubla p’ond’el sol se mete, desunce tu yunta y vete”. Cosas de uno, ¿vedá?

Corrí por el sombrero y voltié p’al cielo. Y mire que ai estaba el Insolita tromba culebra azota San Cristobalculebrón. Una serpiente gris, grandota. Serpiente de lluvia. Será de puras nubes. Pero uno la ve clarito. Yo la vide clarito esa tarde.

Esa culebra en el cielo no se mira muy seguido. No vaya a creer que sale cada vez que llueve. No. Sale de vez en cuando, y por algo ha de ser, aunque yo no l’intelijo mucho a los fenómenos. (Relato encontrado en un blog de Homero Adame.)

Pero yo sé de gente que dice que cuando se deja ver esa culebra en el cielo, se va venir una temporada buena de lluvias. Que va ser un año llovedor. Y ha de ser cierto porque, como usté ve, ha estado lloviendo casi todas las tardes.

 

El motivo de la serpiente que vuela tiene sus fundamentos en el mitológico Quetzalcóatl o Kukulcán que sigue presente en el pensamiento del mexicano. Dicho motivo, el de la serpiente emplumada, se repite en el folclore de casi todos los pueblos de América con diversos nombres y variantes y siempre es una deidad del viento.

        En los pueblos del noreste al parecer no persiste ningún relato que hable directamente de esta deidad, sin embargo es común encontrar historias que hablan de una gran serpiente o culebra que surge en el cielo anunciando lluvias y causando destrozos cuando cae en tierra. De cierto modo podemos pensar que dicha culebra es una reminiscencia de la mitológica serpiente emplumada, aunque aquí se le vea como una deidad de agua y no de viento.

Nota: la foto fue tomada del sitio de internet del periódico tabasqueño El Heroico. Que el enlace sirva de agradecimiento.

Mitos y leyendas mexicanas: El pitacoche

EL PITACOCHE

Leyenda escuchada en La Luz, municipio de Catorce, SLP

El Pitacoche - Zoológico de Homero Adame (1)

No parecen existir referencias mitológicas, legendarias o folclóricas sobre el pitacoche o cuitlacoche (Toxostoma curvirostre), un ave que habita en el sur de los Estados Unidos, así como en los desiertos de Sonora, de Chihuahua y en la Altiplanicie Mexicana, por lo que tal vez este relato sea un caso aislado, o bien, esa ave sea un inédito motivo de folclor y mitología universal.

Sin embargo, en este relato encontramos un elemento convencional de mitología y folclor: el castigo, en este caso por desobediencia.

Supersticiones sobre animales en el desierto (2)

Este relato fue publicado en el libro Creencias, mitos y leyendas de animales en el Altiplano, de Homero Adame. En esta obra el autor nos ofrece un tratado de antropología al enfocarse en un aspecto muy específico del folclor: las muchas creencias y supersticiones que existen sobre animales, pero vistas y narradas como leyenda, en muchos casos. Al final de cada uno de los 57 relatos que contiene el libro, Homero Adame añade dos apartados: un comentario sobre el animal o insecto como motivo de leyenda o del folclor universal y la ubicación geográfica y el contexto histórico del lugar donde recopiló esos relatos.

Mitos y leyendas potosinos: Un ánima que buscaba confesión

UN ÁNIMA QUE FUE A BUSCAR CONFESIÓN

Leyenda de Moctezuma, SLP

 

Moctezuma, SLP - foto de Homero Adame en julio 2009 (13)Dícese que allá por 1923 se dio un caso muy extraño en Moctezuma, según platicaba el sacristán de aquella época. Acababa de pasar la fiesta patronal y la vida ya volvía a la normalidad. Sucedió una noche que el pueblo ya dormía cuando el padre Mesas escuchó que tocaron la puerta del curato y como Leandro, el mozo y sacristán, no se levantó, entonces el sacerdote mismo fue a ver quién era a esas horas de la noche, y pensó que sin duda se trataba de un moribundo o de alguien que se estaba muriendo en alguna ranchería y habían venido a buscarlo para que fuera a darle la bendición y ponerle los santos óleos. Se asomó el padre por el postigo y se dio cuenta que era un ánima que fue en busca de confesión. Leyenda recopilada por Homero Adame.

De acuerdo con lo que Leandro contaba a sus amigos, que según el padre Mesas le había dicho, éste confesó al ánima que le dijo: “Yo soy Fulano de Tal y vengo de tal parte y quiero confesarme con usted y con San Jerónimo”…

Al terminar la confesión, y luego de haber sido absuelta, el ánima dio vuelta y se fue como con el viento; se fue desapareciendo y lo último que el padre vio de ella fue que se dirigió rumbo al panteón.

 Moctezuma, SLP - fiesta de San Jerónimo - foto de Homero Adame (1)

Puedes leer más sobre Moctezuma siguiendo este enlace: Fiestas patronales de San Jerónimo

Supersticiones y leyendas de animales como alimento

CREENCIAS SOBRE CIERTOS ANIMALES COMESTIBLES

Relato escuchado en Azogueros, SLP

Animales comestibles 1-1 - de Homero Adame

Creencias, Supersticiones sobre animales en el desierto (2)mitos y leyendas de animales en el Altiplano es la nueva obra de Homero Adame, quien ahora nos ofrece un tratado de antropología al enfocarse en un aspecto muy específico del folclor, es decir, en las muchas creencias y supersticiones que existen sobre animales, pero vistas y narradas como leyenda, en muchos casos. Al final de cada uno de los 57 relatos el autor ofrece dos apartados: un comentario sobre el animal o insecto como motivo de leyenda o del folclor universal y la ubicación geográfica y el contexto histórico de cada lugar donde escuchó esos relatos.

Azogueros, SLP, Azogueros 1811 - 2010 -recreación de Homero Adame de Google Earthes un pueblo en el municipio potosino de Salinas. Está ubicado a pocos kilómetros al suroeste de la cabecera municipal.

Antiguamente pasaba por ahí un camino real y se sabe que, hacia finales de enero de 1811, Miguel Hidalgo lo transitó cuando iba en su camino hacia el Norte.

Una leyenda del coyote

Una leyenda sobre coyotes escuchada en Venado, SLP

Leyenda del coyote de Homero AdamePortada de animales - de Homero Adame

Para visualizar mejor esta leyenda escuchada en Venado, SLP, da click en la imagen.

Esta leyenda de coyotes fue publicada en el libro Creencias, mitos y leyendas de animales en el Altiplano. Sigue el enlace para ver su contenido.

El libro se puede adquirir vía Internet a través de la Librería Española.

Leyendas y mitos mexicanos: El Ahuichote

EL AHUICHOTE

Motivo inédito de mitología

Leyenda recopilada en el Altiplano potosino y explicada por Homero Adame

El achuichote - creencias de animales de Homero Adame (2)

En muchos pueblos del Altiplano (región desértica del centro-norte de México) se cuentan historias sobre la existencia del ahuichote (también referido como “agüichote”, “ahuizote” o “güichote”), un animal o espíritu que vaticina una muerte inminente. De mitología mexicana sabemos que el ahuizotl, un motivo proveniente del folklor azteca, es un extraño animal acuático del tamaño de un perro, con patas de chango y cola larga que en cualquier lago jala a un ser humano a aguas profundas donde, después de ahogarlo, le come los ojos, los dientes y las uñas.

       El ahuichote referido en el Altiplano potosino (como en este ejemplo) nada tiene que ver con la definición azteca y lo más probable es que se trate de una reminiscencia del cuasi perdido conocimiento de los huachichiles, pues entre las creencias de la gente del Altiplano el ahuichote es un mensajero de la Muerte, cuyo aullido es muy parecido al de un coyote. Sin duda aquí tenemos un motivo de folklor hasta hoy inédito que debería ser incluido en los tratados de mitología universal.

Captura de pantalla 2015-09-11 a la(s) 12.38.34 p.m.

Otra versión de este relato fue publicada en el libro Creencias, mitos y leyendas de animales en el Altiplano, de Homero Adame, (Secretaría de Cultura de San Luis Potosí; Dirección de Publicaciones y Literatura 2015). En dicha obra el autor nos ofrece un singular tratado de antropología del centro-norte de México al enfocarse en un aspecto muy específico del folclor: las creencias y supersticiones que existen sobre animales, pero en este caso narradas como leyenda, en muchos casos. Al final de cada uno de los 57 relatos que contiene el libro, Homero Adame añade dos apartados: un comentario sobre el animal o insecto como motivo de leyenda o del folclor universal y la ubicación geográfica y el contexto histórico del lugar donde recopiló esos relatos.

Leyenda zacatecana del Cristo de oro perdido

LEYENDA DEL CRISTO PERDIDO

Leyenda zacatecana

 

Esta leyenda se cuenta tanto en Saltillo como en Concepción del Oro, al igual que en otros lugares. Dice que era tanto el agradecimiento que sentían los mineros y gambusinos de la región, por tantas bendiciones recibidas en sus minas y sus arroyos, que decidieron juntarse y cooperar todos con un poco de lo recibido para mandar hacer un crucifijo de tamaño natural. Nadie se opuso a la idea y así todos aportaron algo de su oro para hacer aquel Cristo que sería la ofrenda de su agradecimiento. Para tal efecto, una vez reunida la cantidad suficiente de oro lo enviaron fundir a la ciudad de Saltillo. Los feligreses acordaron que cuando estuviera listo el crucifijo, se procedería a hacer una peregrinación desde Saltillo hasta Mazapil.

En la fecha acordada, el artesano entregó el cristo-de-sciancalepore-en-torreciudadcrucifijo en Saltillo y desde allá partió la peregrinación, entre danzas, inciensos, cánticos y cohetones. Como el trayecto es largo, los peregrinos se detuvieron cerca de Bonanza para descansar, pernoctar y reponer fuerzas, principalmente porque el siguiente trayecto sería el más difícil: atravesar la sierra.

Se dice que cuando todos estaban dormidos fueron asaltados por una gavilla de ladrones de las tantas que asolaban esa región, dándoles muerte a casi todos los peregrinos y enterrando el Cristo con la idea de después regresar por él; esto debido al peso y tamaño de la obra. Entre la masacre solamente quedó un niño con vida, que estuvo observando a los ladrones en silencio ante el temor de que se dieran cuenta que estaba vivo y también lo mataran. Cuando los maleantes se fueron, ese niño se encargó de pedir ayuda en el poblado más próximo, Bonanza - Mazapil, Zacatecas- Foto de Homero Adame (2)Bonanza. Los pobladores de inmediato se organizaron y al ver la masacre que habían cometido los ladrones, fueron en su búsqueda. Era tal la ira que sentían contra ellos que cuando los encontraron los mataron sin contemplaciones.

El niño que había sobrevivido era un indio irritila. Como no había quién entendiera su dialecto, no pudo decir dónde habían enterrado el Cristo los ladrones, tampoco pudo decir le a la gente el lugar exacto, ya que todo ocurrió de noche y, además, con la caminata que hizo al pueblo se desorientó.

Desde entonces, mucha gente, sobre todo la que de alguna manera ha escuchado la leyenda, se ha aventurado en la búsqueda del Cristo perdido sin poder dar con él. (Leyenda tomada de Mitos y leyendas mexicanas de Homero Adame.)

Notas:

1. Esta leyenda fue originalmente enviada por Eliseo Pérez Reyes al blog de Homero Adame en http://xpresandote.com. Gracias, “Lichos”.

2. La imagen del Cristo fue tomada del blog Secretos de Torreciudad. Que el enlace sirva de crédito y agradecimiento a su creador.

Mitos y leyendas de animales: Creencias en torno a la zorra

LA ZORRA COMO MENSAJERO DE LA MUERTE

 Leyenda de Pozo de Acuña, municipio de Guadalcázar, SLP

No, eso que usted pregunta del ahuizote y de los perros aquí no sucede. Nosotros sabemos cuándo alguien se va morir porque escuchamos a la zorra cantar –afirma el Sr. Alfonso Loera–. Cuando la zorra canta en la tarde nunca falta que alguien se muera. Pero déjeme decirle una cosa: no siempre se muere alguien que vive aquí en el pueblo cuando canta la zorra. También se dan casos de que la zorra canta y se muere alguien de aquí del pueblo, pero que vive en otra parte, por ejemplo en San Luis, en Monterrey o en l’otro lado.

Entonces ahí anda la zorra cante y cante y la gente asustada. No se muere nadie, pero a los dos o tres días nos llega la novedad de que Fulano o que Zutano se murió por decir en Oklahoma o en Houston. Entonces la zorra con su canto estaba avisándonos que alguien del pueblo iba fallecer. Libro de Homero Adame

Este relato se publicó originalmente en mi libro Mitos y leyendas del Altiplano potosino, por la Secretaría de Cultura del San Luis Potosí (Editorial Ponciano Arriaga), en 2004

Una Supersticiones sobre animales en el desierto (2)versión diferente se publicó recientemente en el libro Creencias, mitos y leyendas de animales en el Altiplano, de Homero Adame, 2015.

El libro se puede conseguir por Internet siguiendo este enlace de la Librería Española.

Leyendas potosinas: La mujer de blanco

LA MUJER DE BLANCO

Leyenda escuchada en Ábrego, municipio de Guadalcázar, SLP

Yo antes vivía en la orilla del ranchito, era en tiempos cuando no había luz ni dada aquí en el pueblo –cuenta el Sr. Anacleto Ramos–. Mi hermano, que ya murió, tenía un tendajito aquí en la esquina (en frente de la plaza) y estaba yo con él platicando cuando llegó un amigo; sería como a eso de las 10 de la noche. Este amigo también vivía por el rumbo donde estaba mi casa –yo todavía vivía con mi papá–. Este amigo traía batería y me dijo que si nos íbamos juntos. Yo le dije que al rato lo alcanzaba porque estaba tratando un asunto con mi hermano –la tiendita de mi hermano era de paja, con techo de palma.

            Cuando ya me fui, como media hora más tarde, estaba oscurillo. En ese tiempo no había luz y esa noche no había luna. Entonces de un zaguancito que está por allá yo vi que venía una Apparition by Moritz von Schwindseñora; ya habrán sido como las once de la noche. Ya estaba todo serio, no había gente a esas horas porque aquí en el ranchito la gente en aquel tiempo se recogía temprano.

            Cuando vi a esa señora pensé: “Ha de ser Elena,” porque el papá de una muchacha que se llamaba Elena también vivía por aquel rumbo. Pero se me hizo raro que ella viniera sola de noche porque estaba muy oscurillo. Entonces me quedé viendo y la señora ésa dio vuelta p’allá. Llevaba ella como un rebocillo y andaba vestida de blanco. A mí no me dio miedo y la seguí. La seguí tantito porque luego se me perdió.

            Me fui pa’ mi casa y me encontré a un primo y le pregunté: “¿Oye, no te encontraste a una señora por aquí?”. Él me dijo que no, pero me preguntó que por dónde la había yo visto. Le dije que rumbo al arroyo. Mi primo se fue a buscarla porque él también traía batería. Al día siguiente me contó que vio a esa mujer, pero sólo le pudo aluzar los pies como a dos metros porque la cara nunca se la pudo mirar. Contó mi primo que cuando le quiso echar la luz a la cara para ver quién era, la mujer caminó hacia el arroyo y se desapareció.

Nota: la imagen fue tomada de Internet y corresponde a un cuadro del pintor Moritz von Schwind titulado “Apparition”.

Mitos y leyendas de animales: El león con melena

EL LEÓN CON MELENA

Leyenda escuchada en San José de Raíces, municipio de Galeana, NL

D’este lado en la sierrita salen animales grandes, que venao, que jabalí, que oso y gatos grandes –asegura el Sr. Pedro Casas–. La gente le tiene miedo al leopardo porqu’ése atac’al hombre, aunque primero se va sobre las chivas o los becerritos. También hay un lión qu’está todo peloncito y ése también es muy salvaje y ataca al hombre namás porque sí. Pero hay otro lión que protege a la gente; ése que le digo tiene así como lanaafrican-lion-masai-mara-national-reserve-kenya alrededor del pescuezo y en todo el espinazo. Yo nunca los he vido en la sierrita, pero sí los he vido en los libros. Es un lión muy largo y muy grande, tiene unas patotas d’este vuelo.

La gente de más antes platicaba qu’ese lión peludo habitaba en la sierrita y namás salía cuando alguien iba ser atacado por un leopardo o por un lión pelón, y que protegía a la gente, luchando contra los otros animales feroces y siempre les ganaba. Hasta los perros sabían que era un lión bueno porque ni le ladraban siquiera. Y, mire, ya cuando terminaba de hacer su buena acción, o sea proteger a un hombre y matar a un leopardo o a un lión pelón, ese lión con melena se iba muy campante.

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El león con melena o león africano, cuyo nombre científico es Panthera leo, es el segundo félido más grande del mundo, después del tigre (Panthera tigris), y tiene su hábitat natural en África subsahariana y algunas regiones de Asia. Resulta extraño que se mencione a uno de esta especie en relatos mexicanos porque no tiene su hábitat en estas latitudes. Sin embargo, más adelante tenemos otros relatos de leones protectores que, seguramente, se refieren a pumas (Puma concolor), pues recordemos que en el lenguaje coloquial al puma también se le conoce como león, pantera o león de montaña.

Nota: la foto fue tomada de un sitio de Internet. Que el enlace sirva de agradecimiento al fotógrafo.

Captura de pantalla 2015-09-11 a la(s) 12.38.34 p.m.

Puedes encontrar más relatos y leyendas de animales, como éste, en el libro de Homero Adame: Creencias, mitos y leyendas de animales en el Altiplano (en el enlace se puede conseguir en línea).

Mitos y leyendas potosinas: Un antiguo pueblo debajo del cerro Coronado

UN ANTIGUO PUEBLO DEBAJO DEL CERRO CORONADO

Leyenda escuchada en Cañada Verde, municipio de Charcas, S.L.P.

En muchas partes del mundo existen relatos de pueblos fantásticos que contienen elementos convencionales para este tipo de mitología: cueva, pueblo ignoto y trasposición o alteración perceptual del tiempo, dígase sensorial y /o también física. En la región del Altiplano se cuentan varias historias con características similares, como veremos en este ejemplo.

(Puedes leer otro relato similar siguiendo este enlace: )

Desde hace muchos años han platicado que debajo del cerro Coronado hay un pueblo, que es como un pueblo encantado. Cuentan de un pastor que se metió por una cueva que encontró, pero antes de meterse dejó amarradas Carcajo de vaca - Foto de Homero Adamelas vacas ahí afuera en los mezquites y se metió. Cuando salió, las vacas ya eran puro esqueleto. Según él, pensó que se había metido nomás un día, pero más bien parece que fueron muchos años los que estuvo adentro. Ya cuando regresó a su casa no encontró a nadie de sus gentes y luego les platicaba a los vecinos que en ese pueblo debajo del cerro Coronado había muchos indios. Dijo que era un pueblo muy bonito, pero que no se quiso quedar ahí porque no les entendía a los indios cómo hablaban. Dijo que supo que eran indios porque se vestían con pieles de animales y todos andaban con arcos y tiraban con flechas.

Mitos y leyendas de animales: El vampiro

EL VAMPIRO

Leyenda de Norias del Conde, municipio de Guadalcázar, SLP

 

Andaba una vez regando yo la alfalfa ahí en el canal, como a las once o doce de la noche, cuando de repente veo un animalón que venía volando hacia mí, así bajito, bajito, derechito hacia mí. Era un animalón grande, prieto, pero no era una lechuza ni tampoco era tecolote porque no tecuruquiaba. Era… pos no supe qué era –recuerda el Sr. Misóforo Campos Delgado.

       Entonces como me di cuenta que venía volando hacia mí, yo le grité: “¡Aja, aja!” y el animalón seguía su vuelo. Entonces agarré yo mi cuchilla y que le empiezo a hacer así en el aire, como para espantarlo y le seguía gritando: “¡Aja, aja!” y luego el animalón se detuvo y se paró cerquita de mí, ahí sobre un árbol. Y ya lo vide grandote, prieto, pero más grande que cualquier pájaro que yo había visto antes. Era como un zopilote, pero más grande y con ojos t054571agrandes; y lo curioso es que no podía ser zopilote porque esos no vuelan en la noche.

       Entonces yo le seguía gritando: “¡Aja, hijo de la…, aja!” y no se movía. Quién sabe qué sería, pero, como le digo, era un animalón grande porque las ramas del árbol donde estaba parado hasta crujían. Por eso yo creo que era un animal muy pesado y pues ahí se estuvo un buen rato y yo no le quitaba la vista. Yo lo que quería era que se fuera, ¿verdad? Entonces me le acerqué un poquito más, me envalentoné, y con la cuchilla le pegué al tronco del árbol y el animalón ése echó un chillido; un chillido pero raro de veras que yo nunca había escuchado y se fue para el mismo rumbo. Se fue volando y el aleteo era pesado, se oía pesado.

       Y bueno, pues ya se fue y yo terminé de regar la alfalfa y de rato, ya más noche, llegué a la casa y le platiqué a un hermano y me dijo que él también había visto lo mismo. Dijo que parece que a ese animal le dicen «vampiro». Entonces pues será, porque yo nunca había visto un animalón así.

Nota 1: muchos relatos y leyendas de este tipo serán publicados próximamente en mi nuevo libro titulado Creencias, mitos y leyendas de animales en el Altiplano de Coahuila, Nuevo León, San Luis Potosí, Tamaulipas y Zacatecas.

Nota 2: la imagen del quiróptero fue tomada del sitio de Internet http://www.mamiferos.galeon.com. Que el enlace sirva de crédito a su autor.

Nota 3: la fotografía de Norias del Conde es de Homero Adame.

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Uno de los muertos vivientes, sin alma, del folclor universal es el vampiro. Los mitos y leyendas sobre estos seres se distribuyen por todo el orbe (China, India, Indonesia, etc.), pero es un motivo típico del folclor de los países eslavos (Bulgaria, Eslovenia, Polonia, Rusia, etc.), aunque en Rumania, Hungría, Albania y Grecia es más común. En el continente americano, y en particular en México, este símbolo alcanzó gran difusión gracias a Drácula, el personaje de la literatura y el cine. (Análisis y comentario de Homero Adame.)

       En términos zoológicos, por otra parte, el vampiro es un mamífero quiróptero que tiene su hábitat en América tropical y cuya alimentación consiste básicamente en frutos e insectos, aunque también se han reportado casos aislados que chupan la sangre de animales y humanos.

       En el relato que acabamos de leer se habla de un vampiro de gran tamaño, casi humano, el cual ha sido visto en ciertas regiones del Altiplano potosino.

– – – – – – 0 – – – – – –Norias del Conde, Guadalcázar, SLP - foto de Homero Adame (1)

Norias del Conde es una comunidad ubicada en la parte desértica del municipio de Guadalcázar. Allí existen las ruinas de una estancia que perteneció a la hacienda de Peñasco. De hecho, el nombre del lugar lo toma por el conde de Nuestra Señora de Guadalupe del Peñasco, José María Sánchez Mora.

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Leyendas indígenas y de haciendas: El cerro del Papantón

EL CERRO DEL PAPANTÓN

(Leyenda de la ex-hacienda de San Tiburcio, municipio de Mazapil, Zac.)

 

Acá del lado de Zacatecas está el pueblito de San Tiburcio en Mazapil, Zac - Fotos de Homero Adame (1)San Tiburcio donde hubo una hacienda muy rica. Una de mis abuelas era de allá –explica el Sr. Rosendo Lara–. El lugar está así como en un valle plano, plano, y hay un cerrito que le dicen que Papatón. Mi abuela contaba que ahí asistían los indios de más antes (huachichiles) que no eran como los huicholes de ahora que van a [Real de] Catorce porque se han encontrado muchos chucitos y hasta metates que hacían ellos. Pero también platicaba que vivían en cuevas que ellos hicieron adentro del cerro. Ahí vivían muy a gusto hasta que llegaron los gachupines y les quitaron sus tierras, los quisieron esclavizar para que trabajaran en la hacienda, pero como no se dejaron, entonces los mataron o se fueron a otro lado. Según esto, de repente todavía ven así como bolitas de fuego abajo del cerro y parece que dicen que son las ánimas de los indios que ahí quedaron muertos.

Ah, y también contaba mi abuela que parece que los hacendados hicieron un túnel desde la hacienda hasta el Papantón, pero que está cerrado porque las ánimas de los indios no dejan que nadie se meta. Bueno, son pláticas de la gente de antes; uno como que no cree en esas cosas, ¿verdad?

Y bueno, San Tiburcio - Mazapil, Zac - cerro del Papantón 2011 - Foto de Homero Adamearriba del cerro está una capillita de la Santa Cruz, pero ésa la levantaron los hacendados porque como es el único cerro en todo ese rumbo —ya ve que todo está plano—, los hacendados querían poner una santa cruz en alto para cuidarse de las brujas, que eran cosas de los indios. Y bueno, parece que antes la capillita era diferente, pero luego la arreglaron.

Yo nunca he ido, pero sé que el 3 de mayo hacen una fiesta en el Papantón, o sea que organizan las danzas de la Santa Cruz. Mi abuela contaba que la tradición de subir al cerro y bailar venía de muy atrás, cuando los indios hacían los rituales para sus dioses o sus creencias. Y no sé si sea cierto, pero según esto, en aquellos tiempos el cerro estaba pedregoso y picudo y parece que de tanto que bailaban los indios terminaron aplanándolo.

 

Notas:

1. Esta leyenda está publicada en el libro Haciendas del Altiplano, historia(s) y leyendas. De la Independencia a la Revolución, 100 años de esplendor. Historias y leyendas de haciendas mexicanasPara ver más sobre esta obra, su contenido, algunas fotografías y adquirirla, si te interesa, sigue este enlace:

2. Puedes leer otras leyendas de haciendas diferentes en el libro siguiendo estos dos enlaces:

¿Buscas más leyendas indígenas mexicanas? Sigue este enlace:

Los jicos, una extraña tradición de Nuevo León narrada a manera de cuento y leyenda

LOS JICOS

Costumbre, cuento y leyenda del Altiplano

Hay extraña una costumbre que es propia de algunas poblaciones altiplanenses del sur de Nuevo León, dentro de los municipios de Doctor Arroyo y de Mier y Noriega. Se trata de una especie de fiesta sin comparación, la cual se celebra de manera espontánea y tiene como base el compadrazgo.

Todo surge de un fenómeno natural y poco frecuente que se da en algunas plantas, cuando dos frutas crecen juntas o pegadas, dígase dos tunas, dos elotes o dos calabazas, a las cuales regionalmente se les conoce como Foto de Homero Adame“jicos”. La costumbre consiste en que la persona que encuentra y corta los jicos se los regala a otra, y ésta queda comprometida a secarlos y reducirlos en harina y luego prepararla como dulce para después entregar la mitad del producto a quien se lo regaló. Al hacer esto, se realiza la fiesta y los dos amigos se convierten en compadres.

¿De dónde o cómo surge dicha costumbre? Nadie parece saberlo, pero hay una leyenda, que algunos ancianos narran a guisa de cuento, que bien podría darnos una pista.

Hace muchos años, tantos que ya no hay quien recuerde cuántos, andaba una joven mujer huachichil en el monte cortando frutas. El tiempo de frío había llegado y era su obligación juntar provisiones para el largo invierno. Ella estaba embarazada y pronto iba a dar a luz. Como buena indígena, sabía que, de ser necesario, pariría sola, sin la ayuda de alguien, como lo habían hecho su propia madre y todas las otras mujeres de su aldea. Si le llegaba el momento andando sola en el monte, no debería haber problema.

La época de tuna ya había concluido y era la fruta más preciada por los huachichiles. En eso, la mujer descubrió unos jicos de tuna en lo alto de una nopalera. Inútilmente trató de alcanzarlos con su mano; luego, buscó una vara larga o cualquier cosa que le ayudara, sin suerte alguna. Pensó en tumbarlos de una pedrada, pero eso hubiera hecho que las tunas se echaran a perder. Siguió intentando de muchas formas, incluso poniéndose en riesgo, hasta que pudo cortarlos con la mano. Para su mala fortuna, perdió el equilibrio y cayó entre la nopalera. Como nadie estaba cerca de ella para auxiliarla, no pudo moverse y quedó muy grave, tanto por el frío como por las heridas de las espinas. En la mañana, aún con vida, unos cazadores la encontraron y la cargaron de regreso a la aldea. Llevaba aferradas en sus manos las dos tunas, los jicos.

Resulta que antes de morir, dio a luz a dos niños, algo al parecer inusual, al menos en esa aldea huachichil. Como el hombre de ella andaba de cacería con otros compañeros, la gente esperó su regreso para que él mismo decidiera qué hacer con los bebitos. Mientras tanto, éstos fueron entregados a dos mujeres para que los amamantaran.

Pasó el invierno y el padre de los dos niños jamás regresó ―es posible que haya muerto durante una cacería―. Los gemelos hubieran crecido en la misma aldea de no haber sido por una circunstancia imprevista: hubo una lucha territorial entre huachichiles y xi’oi; a las mujeres y niños los llevaron a sitios seguros, lejos del campo de batalla. Fue así como los hermanos quedaron separados, al igual que los pobladores de aquella aldea, quienes con el paso del tiempo formaron dos o tres clanes distintos.

Transcurrieron los años y varios clanes de la nación huachichil decidieron hacer alianzas entre ellos para crecer en número y unir la fuerza de sus guerreros con el propósito de hacerles frente a los enemigos de otras tribus o naciones. Para lograr las alianzas, era necesario desposar a los jóvenes de diferentes clanes, quienes no tenían inconveniente en hacerlo. Así, el jefe de un clan, y padre de dos hermosas doncellas, ofreció a sus hijas a sendos jóvenes guerreros. Como hubo muchos pretendientes, el hombre les dijo que las daría en matrimonio a los dos guerreros que trajeran las mejores ofrendas. Todos salieron en busca de algo para complacer al futuro suegro.

Al tercer día, regresaron los pretendientes con sus ofrendas o dotes. Las exhibieron ante el padre de las doncellas para que tomara su decisión. No batalló mucho en hacerlo. Dio las manos de sus hijas a dos jóvenes que habían traído, cada uno por su lado, jicos de tunas, pues eso había sido algo excepcional. Encontrar jicos no es tarea fácil; encontrar dos jicos de una misma fruta es más difícil; que dos jóvenes hubieran llevado una ofrenda igual era algo por demás inusual, y por dicha razón el jefe del clan decidió de inmediato quiénes serían sus yernos.

Lo que tal vez él no supo, ni los jóvenes tampoco, fue que ellos eran aquellos gemelos cuya madre murió cortando jicos. El destino los volvió a unir, ahora casados con dos hermanas.

Esta leyenda se publicó en el libro Portada de Mitos y leyendas de huachichiles, con guerrero huachichilMitos y leyendas de huachichiles, de Homero Adame, por la Secretaría de Cultura del estado de Oaxaca como resultado del trabajo ganador del Premio Mito y Leyenda “Andrés Henestrosa”, 2007.

Tradiciones mexicanas: Fiesta dedicada a San Jerónimo

FIESTAS PATRONALES DE SAN JERÓNIMO

En Moctezuma, SLP

 

El 30 de septiembre es el día de la fiesta patronal de San JerMoctezuma, SLP - fiesta de San Jerónimo - foto de Homero Adame (1)ónimo, en Moctezuma. Los festejos inician desde el 17 con una misa y la bajada de la imagen de San Jerónimo del nicho que ocupa en la iglesia. Los encargados de bajarla son los “padrinos” elegidos para este año.

La novena comienza el día 22 con entradas de cera y una misa. En los días subsecuentes varios grupos de las comunidades hacen sus peregrinaciones.

Desde la tarde del día 29, la plaza se ve engalanada con la fiesta popular en, para la cual se elige a la reina.

El 30 inicia con las tradicionales “mañanitas” a las 5:00 am. A media mañana se oficia una misa, que los niños aprovechan para hacer su primera comunión. A la 1:00 pm se oficia la solemne misa patronal.

En la tarde se hace el paseo de la imagen de San Jerónimo en procesión y con carros alegóricos. Después se celebra otra misa, para la cual se sube la imagen del santo a su nicho y luego se quema pólvora como conclusión de la fiesta.

El Judío Errante

EL JUDÍO ERRANTE

Leyenda cristiana antisemita

 

Cuando uno anda en el camino suele encontrarse con ciertos personajes de manera recurrente, y sin andarlos buscando. Hace muchos años me topé, por primera vez, con “el Judío Errante” y me llamó la atención por sus características dentro del folclor más que de mitología. Tomé interés en él y desde entonces ha aparecido con relativa frecuencia en los relatos que escucho. Jamás se me ocurrió que tan oscuro y misterioso personaje, mensajero de calamidades, tuviera nombre y, por ello, tampoco se me ocurrió investigar.

El otro día, 506853869_Lpor azares del destino, descubrí que se llama Ashaverus y ahora sí fue tiempo de buscar más información sobre él. Con sorpresa aprendí que también se le conoce como Buttadeu, Joseph Cartaphilus, Micho Ader y Cortafilo Y Su leyenda ha dado pie a un buen número de obras literarias, teatrales y ha sido llevada al cine.

Es obvio que desde la primera vez que supe de él comprendí que se trataba de un personaje legendario surgido con el cristianismo; ahora sé que no solamente eso sino que su figura ha sido utilizada reiteradamente como un recurso antisemita que hasta en leyendas tenebrosas aparece.

Según los estudios sobre sus orígenes, existen dos vertientes de la leyenda del Judío Errante, una occidental y otra oriental, y en ambas, como en la mayoría de las versiones que se cuentan, es un personaje que se burló de Jesucristo y lo golpeó cuando éste iba al calvario.

Lo interesante para reflexión es por qué Jesucristo, siendo bondadoso y lleno de virtudes, maldijo a dicho personaje y lo condenó a vagar hasta el fin de los tiempos.

Libro de leyendas de Homero AdameVeamos a continuación una leyenda que escuché en Villa Hidalgo, SLP y se publicó en el libro de Mitos y leyendas del Altiplano potosino, en la cual la narradora dijo que el Judío Errante se llamaba Samuel:

 

Cuentan que el día en que Jesucristo era conducido al calvario para su crucifixión, a un lado del camino había un viñedo muy bonito, muy fresco. Al pasar por ahí tuvo un desmayo, tanto por el calor y el sol calcinante, como por la pesada cruz que llevaba a cuestas y por el hecho de andar descalzo. La persona encargada del viñedo se llamaba Samuel y en ese momento estaba descansando plácidamente bajo la sombra de un emparrado. Entonces, Jesucristo le pidió agua, diciéndole:

—Dame un poco de agua, por favor.

—No, mejor vete porque la gente está esperándote y quieren verte crucificado –le respondió Samuel.

—Bueno, déjame descansar un poco aquí en la sombra –le pidió Jesucristo.

—No, tampoco. Sigue tu camino para que te crucifiquen –contestó Samuel.

—¿Al menos, podrías prestarme tus sandalias? La tierra está caliente y me han salido ampollas en los pies.

—No, ni a eso tienes derecho. La crucifixión es tu destino.

Ante las tres negativas de este hombre, al proseguir su camino al calvario Jesucristo le dijo:

—Bueno, tú andarás errante hasta la consumación de los siglos.

 

Ésta es una versión mundial de la leyenda del Judío Errante, que también se cuenta en Villa Hidalgo, aunque con características locales. Dice doña Lucila López Martínez que en esa población antiguamente escuchaban a este espíritu pasar lamentándose en los caminos y que sus pisadas producían un sonido muy peculiar, como si en las suelas trajera tachuelas. La gente sabía que su pasada era un presagio de muchas calamidades por venir, por ejemplo: una larga sequía, incendios en los montes, robos o muertes imprevistas, y el augurio nunca fallaba, pues en pocas horas o en pocos días ello se cumplía. Por ejemplo, si el gemido del Judío Errante se escuchaba en el viento, esa misma noche moría algún vecino, o bien, al tercer día bajaba la temperatura de tal manera que ni los garambullos resistían la helada; el sonido de sus pasos en la tierra era señal de una larga sequía en la que hasta el agua de norias y aguajes se agotaba.

Aunque ya poco se platica del Judío Errante en Villa Hidalgo o en los alrededores del Altiplano, quienes conocen su historia, afirman que su alma seguirá vagando hasta la consumación de los siglos, ya que así lo sentenció Jesucristo tras haberle negado aquél, un sorbo de agua, un descanso en la sombra y unas sandalias para sus pies adoloridos.

Leyendas de haciendas en Nuevo León: La aparición de la virgen de la peña

LA APARICIÓN DE LA VIRGEN DE LA PEÑA

(Leyenda de la ex-hacienda de Sagrado Corazón, en El Peñuelo, municipio de Galeana, N.L.)

 

Cuentan que la Virgen de la Peña (que se encuentra en el cerro de Peñuelo, municipio de Galeana, NL - Foto de Homero AdameEl Peñuelo, a la cual le llevan flores y ofrendas el 12 de diciembre) se le apareció a una pobre señora que iba todas las tardes a llorar porque le mataron a un hijo en la guerra –cuenta la Sra. Ernestina Balderas García–. Ella se sentaba en una palma para recordar a su hijo y lloraba y lloraba sin que nadie pudiera consolarla. Siempre que estaba allá llorando oía una voz que le decía que no se preocupara, que su hijo estaba descansando en brazos de Dios. Así ocurrió muchas veces, oyendo esa voz, hasta que se dio cuenta de que en una peña que hace muchos siglos se desbarrancó de la punta del cerro estaba la figura de la virgen y que era ella la que le hablaba. La señora se vino corriendo al poblado y le dijo a toda la gente lo de la aparición milagrosa. Al principio como que nadie le creyó porque decían que se estaba volviendo loca de tanto llorar, pero como ella les decía que sí era cierto, entonces fueron todos con ella nomás por no dejar. Ah, qué sorpresa tan bonita se llevaron cuando vieron que en la peña estaba una imagen de la virgen y llegaron a la conclusión de que sí era aparecida porque antes no estaba.


Notas:Haciendas del Altiplano tomo 2 - Libro de Homero Adame

1. Esta leyenda está publicada en el libro Haciendas del Altiplano, historia(s) y leyendas. De la Independencia a la Revolución, 100 años de esplendor. Para ver más sobre esta obra, su contenido y algunas fotografías de varias haciendas incluidas, sigue este enlace: Libro de Haciendas del Altiplano de Homero Adame. En ese mismo enlace podrás encontrar las librerías donde se puede adquirir.

2. Puedes leer otra leyenda de una hacienda diferente en el libro siguiendo este enlace:

Un fantasma vestido de charro

 

Mitos y leyendas del Altiplano: Auroras boreales

AURORAS BOREALES EN EL ALTIPLANO DE MÉXICO

Testimonio escuchado en algún lugar donde convergen los estados de

Coahuila, Nuevo León, San Luis Potosí y Zacatecas

 

—Mire que hay cosas que uno no se puede explicar porque no sabemos qué son –anticipa don Ramón Maldonado, un campesino como de 85 años de edad, radicado en el municipio de El Salvador, Zacatecas–. Se lo cuento porque luego unos dicen que son cosas que de fantasmas, que del diablo, que de Dios y que hasta de los marcianos –ansinita mero decían antes, que de los marcianos. Esto que le voy a platicar a mí me tocó verlo cuando estaba chiquitillo, y vivíamos allá por los rumbos de San Jorge, y no nomás a mí me tocó verlo sino que a muncha gente también. Sí sabe usté de los cometas, ¿vedá? Bueno, eso que veíamos en el cielo no eran cometas, eran luces que se movían de un lado a otro, ansina como borniándose. Haga de cuenta que ya en la noche, de esas noches sin luna, en el cielo, hacia el norte, salían luces de colores que bailaban, sí, haga de cuenta que bailaban. ¿Qué serían? Vaya usté a saber. (Historia recopilada por Homero Adame.)

—Han de haber sido lo que en ciencia se llaman auroras boreales –le digo a don Ramón–. Se sabe que muy al norte, cerca del Polo, se dan esos fenómenos de luz, pero es raro, muy raro, que se vean hasta acá.

—Ah, mire… Entonces son cosas de la ciencia. Pero de esto que le cuento fue nomás una vez, cuando yo estaba chiquitillo y pastoreaba cabras.

—¿Cómo cuántos años tendría usted entonces?

—No, ¿pos qué será?, como unos diez.

—¿Y cuánto tiempo duró eso que veía?

—Duraba muncho rato. Yo creo que toda la noche hasta el amanecer, pero no nos quedábamos mirando eso porque nos recogíamos temprano; sí, antes la gente se recogía temprano. (Testimonio recopilado por Homero Adame.)

—¿Y fueron varios días?

—Sí, yo me recuerdo que sí. ¿Qué habrán sido? A lo muncho una semana y luego ya no volvimos a mirar esas luces en el cielo.

—¿Y de qué color se veían esas luces?

—Me acuerdo que eran varios colores, que rojos, que amarillos, que verdes y todo el cielo hacia acá el norte se miraba muy bonito.

—Oiga, ¿y las chivitas no se ponían más locas? (Relato recopilado por Homero Adame.)

—No. Ya ve que ellas campean de día y en la noche uno las mete a los corrales o se echan a dormir en el monte. Por eso no podría decirle si con aquellas luces se pusieran más locas. Los perros sí se daban cuenta y le ladraban a las luces en el cielo; de eso sí me acuerdo. (Historia recopilada por Homero Adame.)

—¿Y por qué cree usted que la gente pensaba que era cosa de los marcianos?

Pos habrá sido por “falta de ignorancia”, creo yo. Es que ya ve que cuando uno no se puede explicar algo, pos le echa la culpa a los fantasmas o a las brujas o a lo que sea, y como eso se miraba en el cielo, pues créibanos nosotros que era cosa de los marcianos; sí, eso decían las gentes mayores.

—¿Y las gentes mayores habían visto algo así antes?

—Me parece que sí, pero no me acuerdo bien. O sea que decían que era como los cometas que luego vienen de vez en cuando.

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Nota: las imágenes de auroras boreales fueron tomadas de dos sitios de Internet, Arteleku y Euroexpress. Que los enlaces sirvan de crédito a sus autores.

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Mitos y leyendas de San Luis Potosí: El Cristo de Matehuala

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Esta leyenda, Libro de leyendas de Homero Adamerecopilada por Homero Adame, fue publicada en la plaquette Leyendas del Festival del Desierto, en la colección “Cantera la Voz”, como parte del Programa de Fomento a la Lectura durante la Feria del Libro de Matehuala, 2005.

Secretaría de Cultura del Gobierno del Estado. San Luis Potosí. 2005.

Edición: Mtra. Déborah Chenillo Alazraki.

Diseño: Beatriz Gaytán Reyes.

Mitos y leyendas de San Luis Potosí: La mujer convertida en piedra

LA MUJER CONVERTIDA EN PIEDRA

Leyenda de Charcas, SLP

Uh, claro que sí. Eso que dicen aquí en Charcas que una mujer se convirtió en piedra porque tuvo malos pensamientos y renegó de Dios es cierto. Ella, o más bien la piedra, se halla de aquel lado de un arroyo que le mentamos «el Coligante», y todo el mundo la conoce como «La Piedra Blanca». Le decimos así porque es una piedra de color blanco y la cosa estuvo en que esa mujer iba caminando una tarde, vestida con su huipil blanco y con rebozo blanco también, y renegó ante Dios porque no le cumplió un deseo. Entonces el castigo divino hizo que se convirtiera en piedra y es de color blanco porque su huipil era blanco.

Hay otras pláticas de cómo renegó ella de Dios y no es porque hubiera estado teniendo malos pensamientos ni porque fuera una pecadora. Entonces dicen también que ella iba caminando por el Coligante una tarde que estaba haciendo pero muchísimo calor y que iba tan cansada que dijo: “Ojalá y Dios me convierta en piedra para así descansar un poco”, y entonces se quedó convertida en esa piedra blanca.

 

Esta leyenda, recopilada por Homero Adame, fue publicada en la plaquette Leyendas del Festival del Desierto, en la colección “Cantera la Voz”, como parte del Programa de Fomento a la Lectura durante la Feria del Libro de Matehuala, 2005.

Secretaría de Cultura del Gobierno del Estado. San Luis Potosí. 2005.

Edición: Mtra. Déborah Chenillo Alazraki.

Diseño: Beatriz Gaytán Reyes.

Mitos y leyendas de San Luis Potosí: El primer milagro de San Francisco de Asís

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Esta leyenda, recopilada por Homero Adame, fue publicada en la plaquette Leyendas del Festival del Desierto, en la colección “Cantera la Voz”, como parte del Programa de Fomento a la Lectura durante la Feria del Libro de Matehuala, 2005.

Secretaría de Cultura del Gobierno del Estado. San Luis Potosí. 2005.

Edición: Mtra. Déborah Chenillo Alazraki.

Diseño: Beatriz Gaytán Reyes.

Haciendas del Altiplano – historia(s) y leyendas. Tomo I – Grandes latifundios virreinales

HACIENDAS DEL ALTIPLANO – HISTORIA(S) Y LEYENDAS. TOMO I.

Grandes latifundios virreinales

 

Por fin se ha publicado el tomo I de la serie de libros sobre las historias y leyendas de las haciendas del Altiplano. La investigación inició en 2009, con un apoyo del FECA (Fondo Estatal para la Cultura y las Artes) y ha dado como resultado dos tomos publicados, este de “Grandes latifundios virreinales” y otro “De la Independencia a la Revolución”.

Para este libro fueron seleccionadas 25 haciendas consideradas como algunos de los latifundios más extensos en la época virreinal en el Altiplano (regiones desérticas de Coahuila, Nuevo León, San Luis Potosí, Tamaulipas y Zacatecas). Las haciendas en el tomo I son las siguientes:

  1. Hacienda de Albarcones, municipio de Doctor Arroyo, Nuevo León
  2. Hacienda de Bocas de Maticoya, municipio de San Luis Potosí, S.L.P.
  3. Hacienda de Carbonera, municipio de Matehuala, S.L.P.
  4. Hacienda de Cerros Blancos, municipio de Mier y Noriega, Nuevo León
  5. Hacienda de El Carro, municipio de González Ortega, Zacatecas
  6. Hacienda de Espíritu Santo, municipio de Pinos, Zacatecas
  7. Hacienda de Guanamé, municipio de Venado, S.L.P.
  8. Hacienda de Illescas, municipio de Santo Domingo, S.L.P.
  9. Hacienda de La Boca, municipio de Villa de la Paz, S.L.P.
  10. Hacienda de La Cocinera, municipio de Villa de Ramos, S.L.P.
  11. Hacienda de La Poblazón, municipio de Catorce, S.L.P.
  12. Hacienda de Laguna Seca, municipio de Charcas, S.L.P.
  13. Hacienda de Las Antonias, municipio de Bustamante, Tamaulipas
  14. Hacienda de Las Cruces, municipio de Moctezuma, S.L.P.
  15. Hacienda de Nuestra Señora de La Soledad, municipio de Aramberri, Nuevo León
  16. Hacienda de Peotillos, municipio de Villa Hidalgo, S.L.P.
  17. Hacienda de Pozo del Carmen, municipio de Armadillo, S.L.P.
  18. Hacienda de Presa de Guadalupe, municipio de Saltillo, Coahuila
  19. Hacienda de Punteros, municipio de Salinas, S.L.P.
  20. Hacienda de San Agustín de los Amoles, municipio de Guadalcázar, S.L.P.
  21. Hacienda de San Francisco de El Potosí, municipio de Galeana, Nuevo León
  22. Hacienda de San Juan Bautista de Cedros, municipio de Mazapil, Zacatecas
  23. Hacienda de San Rafael de El Salado, municipio de Vanegas, S.L.P.
  24. Hacienda de Sierra Hermosa, municipio de Villa de Cos, Zacatecas
  25. Hacienda de Solís, municipio de Villa de Guadalupe, S.L.P.

 

La estructura del libro es la siguiente para cada hacienda:

  • Ficha introductoria que menciona la ubicación de la hacienda, el municipio, el giro económico y las distancias a la cabecera municipal y a la capital del estado.
  • Ficha con descripciones arquitectónicas del casco de la hacienda y sus condiciones actuales.
  • Ficha o reseña histórica que menciona fechas de fundación, nombres de dueños en distintas épocas y eventos relevantes que fueron consignados por la historia documentada.
  • Un apartado de historia oral con anécdotas o datos históricos que no fueron documentados, pero siguen contándose.
  • Una o dos leyendas que tienen a la hacienda (el casco) como escenario.
  • Varias fotografías de la hacienda.

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Este libro, así como el Tomo II, están a la venta en los siguientes lugares:

En San Luis Potosí

  • Archivo Histórico del Estado “Lic. Antonio Rocha” (Arista No. 400 – Centro)
  • Educal (en el Centro de las Artes)
  • Librería Anticuaria Eguiara (calle Díaz de León 300, Col. Centro)
  • Librería Don Quijote
  • Librería Española – Enlace a su Tienda en línea
  • Librería Gutenberg (Calle Tomasa Estévez 745)
  • Librería Ochoa
  • Librería Universitaria de la UASLP
  • Mi Librería
  • Revistería La Vibra (junto al hotel Real Plaza)
  • Tienda “Detalles e Impresiones” (Calle Escobedo 225 – frente a la Plaza del Carmen)

En Matehuala

  • Librería Universitaria de la UASLP (calle Escobedo 1103)
  • Papelerandia (calle Juárez 602 sur)
  • Papelería Santa Clara (calle Hidalgo 419)
  • Papelería Tristan (calle Juárez 520)
  • Restaurante El Mezquite (frente al hotel Las Palmas)
  • Tortas Las Sevillanas

En Real de Catorce

  • Centro Cultural “Casa de Moneda”
  • La Antigua (enfrente de la plaza)

En Salinas, SLP

  • Centro Cultural de Salinas
  • Librería Padre Pío (calle Treviño No. 3)

En Monterrey, NL

  • Librerías La Ventana (en sus cuatro sucursales)
  • PubliArte (Vasconcelos 150 Pte – en la Plaza Bosques de San Pedro Garza García)
  • Librería del Museo del Noreste

 En Zacatecas

  • Librería André-A (Callejón Gómez Farías, mejor conocido como Callejón del Santero No. 113)
  • Librería Zacatecas (Ave. Hidalgo 615, enfrente de la Catedral)

También se puede adquirir por este medio. Deja un mensaje en los comentarios y me comunicaré directamente contigo.

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Haciendas del Altiplano – historia(s) y leyendas. Tomo I fue maquetado y diseñado por Susana Cerda. La impresión estuvo a cargo de Fuentes Impresores, S.A. de la ciudad de México. Las fotografías son de Homero Adame y el prólogo fue escrito por la Arq. Begoña Garay.

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Puedes ver y comentar sobre otras haciendas del Altiplano en los siguientes enlaces:

Mitos y leyendas del Altiplano potosino: ¡La Llorona es Carlota!

¡LA LLORONA ES CARLOTA!

Leyenda de Villa de Guadalupe, SLP

La Llorona… la Llorona, sí, todo mundo ha oído hablar de ella. Unos dicen que es una mujer que se aparece en los arroyos llorando por sus hijos, pero históricamente sabemos que la Llorona fue la mujer que anduvo con el Emperador Maximiliano. Ella se llamaba Carlota. Ellos aquí en México tuvieron un hijo, pero como ella estaba un poco mal de la cabeza se lo quitaron y lo mandaron a España. Fue tanto su dolor de no tener a su hijo en brazos que esa mujer andaba llorando en las calles de la ciudad de México, en las ciudades, en los pueblos, y hasta en los ranchos. Es que ella se iba a otras partes diciéndole a su marido que iba en alguna misión, pero la verdad era para buscar a su hijo y ahí fue cuando ella se volvió loca de a tiro; se volvió loca porque le dijeron que su hijo nunca había nacido. Ella, con su sentido de madre, sabía que su hijo sí vivía y por eso lo anduvo buscando en aquel tiempo.

Cuando fusilaron a Maximiliano ella quedó más loca que cualquier cabra y dicen que la mandaron a España también, pero lo cierto es que ella se escapó y anduvo vagando por todos los ranchos buscando a su hijo. Luego, ya de vieja se habrá muerto por ahí y su ánima sigue penando esa pena tan horrible de no haber conocido a su hijo. Su ánima por eso llora por todos los caminos y las brechas del monte y grita que busca a su hijo.

.Libro de leyendas de Homero Adame

Como bien sabemos, la leyenda de la Llorona tiene muchísimas variantes, sin embargo, raras veces se menciona quién es o quién fue. En esta versión, narrada por Don Antonio Martínez, en Villa de Guadalupe, SLP, y publicada en el libro Mitos y leyendas del Altiplano potosino, encontramos una explicación un tanto diferente del origen de la Llorona, pues hasta se le da nombre, lo que la hace en una versión por demás inusual.

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Nota: la imagen de Carlota de Bélgica fue tomada del sitio de Internet Tu Bicentenario. Que el enlace sirva de crédito a sus creadores.

Mitos y leyendas de San Luis Potosí: El carretón de la Muerte

EL CARRETÓN DE LA MUERTE

Leyenda de Matehuala, SLP

Todavía cuentan aquí en Matehuala de una carreta fantasma que pasaba por la calle de Reyes a eso de las tres de la tarde y seguía su camino hasta desaparecer en el panteón Hidalgo. La carreta iba dirigida por un hombre con un látigo y la gente escuchaba los latigazos. Como esa calle antiguamente era de piedra bola y no de pavimento, y la carreta iba jalada por caballos, entonces dicen que los cascos de éstos al pisar aventaban chispas.

A esa carreta le decían «el carretón de la Muerte» porque cuando pasaba, o más bien como que la veían o nada más la escuchaban pasar, se decía que alguien iba a morir aquí en Matehuala y, a decir de muchos, este presagio nunca fallaba porque a los pocos días alguien se moría y lo llevaban a enterrar al mismo panteón Hidalgo.

Hay una historia parecida, aunque algunas personas no creen que sea la misma del carretón de la Muerte. Esa historia narra de una señorita que tenía un novio, pero su familia se oponía a esa relación y ya la tenían comprometida para casarse con un hombre a quien ella no quería. Ante su agobio ella decidió fugarse con su novio y éste aceptó gustoso.

Para esto, la mamá de ella había sido una mujer muy dura, aunque para ese entonces ya había muerto. Entonces la pareja se subió a la carreta para escaparse y vieron que estaba sentada con ellos una mujer. La señorita se sentó en la parte de los pasajeros donde estaba esa mujer y el muchacho se sentó con el cochero. En ese momento el cochero le preguntó al muchacho: “¿A dónde vamos?”. Y el muchacho le dijo: “Síguele, yo te voy diciendo adónde.” Sin embargo, la mujer que iba sentada a un lado de la señorita fue la que le indicó al cochero que se dirigieran primero hacia el panteón.

Cuando llegaron al panteón Hidalgo la mujer se esfumó de la carreta y para cuando la señorita se percató de esto, aquélla ya estaba en el umbral del cementerio. Entonces la señorita oyó una voz de ultratumba que le dijo: “Tú no te vas a casar nunca.” Del susto el muchacho corrió y nunca lo volvieron a ver, y la muchacha nunca se casó.

Entonces se cree que la mujer que los llevó al panteón y que fue la misma que le dijo la señorita que nunca se iba casar, era la difunta madre de la señorita.

Esta leyenda, narrada por doña Carmela Alcocer, fue publicada en la plaquette Leyendas del Festival del Desierto, en la colección “Cantera la Voz”, como parte del Programa de Fomento a la Lectura durante la Feria del Libro de Matehuala, 2005.

Secretaría de Cultura del Gobierno del Estado. San Luis Potosí. 2005.

Recopilación: Homero Adame

Edición: Mtra. Déborah Chenillo Alazraki.

Diseño: Beatriz Gaytán Reyes.

Mitos y leyendas potosinas: San José, protector de sus devotos

SAN JOSÉ, PROTECTOR DE SUS DEVOTOS

Leyenda de Villa Hidalgo, SLP

Entre los relatos que por aquí se escuchan, existen desde luego también los que refieren hechos milagrosos del santo patrono del pueblo, el Sr. San José, quien sabido de que muchos seres humanos en algunos casos pueden recuperar su salud, pero en otras ocasiones son definitivamente llamados a la presencia de Dios, se esmera en que por lo menos todo aquel que ha mantenido su fe y su devoción en él, no deje este mundo sin el auxilio de un sacerdote.

Corrían así los años cuando Villa Hidalgo era aún vicaría de la parroquia de Armadillo, que lo siguió siendo hasta 1906. El señor Carlos Martínez, fiel devoto de San José y compadre del párroco del Armadillo, se hallaba muy enfermo y ya en agonía; lo único que podía dar el consuelo a su familia y al enfermo mismo era que por lo menos pudiese recibir el sacramento de la extremaunción, cosa que parecía imposible, pues las fuerzas del enfermo comenzaban a flaquear y traer al párroco desde El Armadillo significaba una jornada a caballo durante la noche y el retorno hasta el día siguiente, con la posibilidad, además, de que el párroco anduviera cumpliendo con su ministerio por otro rumbo de su extensa parroquia y no pudiera atender de inmediato aquel llamado. Simple y sencillamente todo indicaba a que el enfermo se iba de este mundo sin aquel auxilio tan reconfortante para él como para los que aquí se quedaban rogando por su alma.

De pronto se escucharon unos toquidos en la pequeña ventana de madera de mezquite de la casa del enfermo. Era el sacerdote que llegaba directo desde El Armadillo, tras haber sido avisado por un humilde hombre de barba y sombrero, de las condiciones en que se hallaba su compadre. Los de la casa se preguntaban quién pudo haber sido aquel hombre que avisó al sacerdote en tan corto tiempo, simplemente a nadie se le había pedido o encomendado aquello, mucho menos a alguien desconocido, pues el párroco conocía a todos sus feligreses y aunque el rostro de aquel hombre que desapareció en cuanto le comunicó la noticia que llevaba, le parecía familiar y le inspiraba confianza, simple y sencillamente estaba seguro que jamás lo había visto por estos rumbos. Únicamente recordó su apacible voz y la humilde vestimenta en inusuales colores amarillo y verde. Fue entonces que vino a su memoria el rostro de la imagen frente a la cual tantas veces había orado durante sus visitas a la capilla de San José de Picachos.

Esta leyenda fue publicada en el libro Picachos, Villa Hidalgo, S.L.P. Monografía y recuerdos, de José Rafael Barboza Gudiño. Universidad Autónoma de San Luis Potosí. SLP. 2011.

Se ha publicado en este blog con autorización del autor.

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Si andas buscando más leyendas de San Luis Potosí sigue este enlace:

Costumbres y tradiciones de Nuevo León: Los chicaleros

LOS CHICALEROS

Tradición ancestral de Galeana, Nuevo León

Es probable que Los Chicaleros sea la fiesta viviente más antigua en el estado de Nuevo León, pues sus orígenes se pierden en el tiempo, pero sus características son indudablemente reminiscencias indígenas. Las danzas se ejecutan dentro del marco de la Semana Santa, en la Laguna de Labradores, a pocos kilómetros de Galeana. A la sazón, los chicaleros se disfrazan con atuendos confeccionados con costales de ixtle y usan máscaras de demonios. Desde el miércoles, ellos andan por las calles y se meten a las casas a “robar” utensilios de cocina para que las mujeres no puedan hacerle de comer a sus esposos. También “roban” alimentos que van juntando para la comilonga del sábado.

El viernes y el sábado los chicaleros ejecutan sus danzas y aprovechan cualquier oportunidad para “molestar” y divertirse a costas del público. Luego, en un momento determinado uno de ellos “roba” a una mujer para convertirla en su “esposa”, y para ello organizan una divertidísima boda chusca.

Texto de Homero Adame

Nota: se cree que el nombre de los «Chicaleros» sea una derivación de Chical, un platillo tradicional que se prepara en el sur de Nuevo León (en particular en el municipio de Galeana, N.L.) y en el Altiplano potosino; está hecho a base de maíz tierno oreado en la mazorca, y una vez desgranado se guisa con diversos condimentos, sin faltar el ajo, la cebolla, el chile y la papita de Galeana como variante. Existen dos versiones sobre el origen del vocablo chical: 1. proviene de la lengua chichimeca-jonaz y significa «alimento sagrado que la comunidad comparte», 2. proviene del náhuatl chicahua, que significa «conservar».

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Puedes leer más leyendas de Nuevo León en este enlace:

O bien, leer leyendas indígenas en este otro enlace:

Légendes mexicaines en français: Le serpent à sept têtes

LE SERPENT À SEPT TÊTES

Légende des Huachichiles

Versión en español: la sierpe de siete cabezas

Lorsque les Espagnols, il y a longtemps, envahirent les territoires de l’Altiplano Potosino –qu’ils considéraient à juste titre comme hostiles– pour fonder leurs villages près des riches mines d’argent, de nombreux clans de Huachichiles décidèrent de se réunir afin de trouver le moyen d’empêcher la progression de leurs envahisseurs.

Au cours de l’assemblée, ils décidèrent que leurs sorciers travailleraient avec les forces de la Nature de telle manière que les puissantes armées des conquistadors seraient impuissantes.

A Charcas, à Mexquitic, à Cerro de San Pedro dans l’Etat de San Luis de Potosi, il y avait déjà des colons espagnols dont les armées anéantissaient sans pitié les sauvages autochtones. Les évangélisateurs quant à eux, œuvraient aussi à leur manière, c’est-à-dire, toujours en faveur de la cupide couronne espagnole.

Durant trois lunes, les sorciers Huachichiles se réunirent dans un endroit désolé de l’Altipano où même le plus aventureux explorateur espagnol ne s’y serait pas aventuré. La magie de ces derniers était puissante c’est pourquoi ils parvinrent à leurs fins. Lorsque la lune rouge d’octobre se leva à l’horizon, on entendit un bruit surnaturel qui paralysa tous ceux qui l’écoutèrent à l’exception des sorciers.

Ils avaient donné vie à un serpent hors du commun avec sept têtes et de redoutables yeux de feu.

A l’aube, un énorme corbeau solitaire surgit de nulle part. Il fit plusieurs tours dans le ciel et vola vers le sud. Le serpent le suivait. Les sorciers Huachichiles avaient commandé aux forces occultes de la Nature de sorte que le monstre tout juste créé détruisit les villages espagnols. Le corbeau était son guide.

Là où passa le serpent, ce dernier causa terreur et destruction. Le bruit s’en répandit de toutes parts et de nombreuses armées espagnoles partirent à sa rencontre pensant qu’il s’agissait d’une invention ou d’un simple animal ordinaire. La réalité fut effrayante: ils ne purent vaincre le serpent et personne ne survécut pour raconter ce qui se passa.

Près de ce qui est maintenant la ville de Solis, dans la municipalité de Villa de Guadalupe dans l’Etat de San Luis de Potosi, un groupe de moines étaient en train de fonder un ermitage dans le but de catéchiser les autochtones et par là même de les protéger des cruels conquistadors.

Quand ils virent le gigantesque corbeau se diriger vers eux, l’un des moines fit brûler de l’encens, sortit les saintes images de l’ermitage et se dirigea vers l’oiseau mystérieux en vue de l’affronter. Ses compagnons le suivirent.

Cependant, lorsque ces derniers virent que l’horrible serpent à sept têtes approchait déjà, ils furent épouvantés et abandonnèrent le pauvre moine à son sort.

Le serpent incendiait tout ce qui se trouvait sur son passage ne laissant dans son sillage que des cendres. Le moine s’agenouilla et se mit à prier, demandant à Dieu de le protéger et d’anéantir ce monstre infernal. Lorsque le corbeau vola au-dessus de sa tête, le moine se mit debout et prononça quelques mots en latin. L’oiseau noir laissa échapper un cri, tomba sur le sol et se transforma en colline.

Ensuite, le moine récita plusieurs autres prières en latin et le serpent lui lança des regards de feu qui cessèrent en quelques minutes avec la vie de ce dernier.

Néanmoins, avant qu’il ne meure, le moine dit une dernière prière tandis qu’il exorcisait l’animal de son bras droit levé.

Le serpent se transforma également en colline.

Bien que de nombreuses années se soient écoulées depuis lors et que les Huachichiles aient cessé d’exister que ce soit en tant que tribu qu’en tant qu’individus, de nombreuses personnes se souviennent encore de cet événement et racontent que le serpent devait détruire la capitale du San Luis Potosi ou le village de Charcas. Cependant, grâce à la foi d’un moine, le serpent à sept têtes tout autant que le corbeau furent exorcisés… Mais pas pour toujours…

La légende raconte que la conjuration un jour expirera et que ces collines reprendront leur forme initiale pour accomplir alors leur destinée.

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Les Huachichiles étaient un groupe ethnique très aguerri et beaucoup d’entre eux vécurent sur les territoires désertiques mexicains, principalement ceux connus sous le nom de l’Altiplano Potosino.

Bien que l’histoire affirme que grâce à la guerre Chichimeca, il fut possible d’assujettir les Huachichiles, ce qui est sûr c’est que ces derniers ne se laissèrent jamais asservir par les Espagnols ni n’embrassèrent la foi chrétienne.

Les Huachichiles furent totalement exterminés vers la fin du XIXe siècle et de leur culture, il ne reste seulement que quelques coutumes, appellations toponymiques et légendes.

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Vous pouvez lire et écouter cette légende ici:

Cette légende a été publiée dans le livre “Mythes et légendes des Huachichiles” d’Homero Adame lequel, après avoir remporté le Prix National du Conte, Mythe et Légende “Andrès Henestrosa” 2007 – organisé par le Secrétariat à la Culture de l’Etat d’Oaxaca – a été édité par celui-ci en 2008.

Texte et photos: Homero Adame (Avec l’aimable autorisation de l’auteur)

Traduction, audio et vidéo: Cécile Belluard

Relecture: Noële Belluard-Blondel

Musiques:
Musique utilisée comme fond pour la narration

* Butterfly Tea

Titre:

1/Eyes of the darkness (00-1’41)

2/Fire Power (1’42 et 5’15)

3/The Warriors Fortress (2’25)

http://www.jamendo.com/fr/album/64726

Licence de distribution: CC-BY-NC-SA

* Dom the Bear

Titre : The Pink cathedral (3’01)

http://www.jamendo.com/fr/album/80288

Licence de distribution: CC-BY-NC-SA

* Musique d’ambiance a la fin de la piste

**SENDA. Titre: «3 minutos»

http://www.jamendo.com/fr/album/76060
In CD “Tras las Huellas”
(Licence de distribution: CC BY 2.5)

 

** La traduction, la vidéo et la piste en MP3 de cette légende est distribuée sous la Licence CC BY-NC-SA 3.0.

* La piste mp3 peut-être écoutée sur ARCHIVES INTERNET

http://www.archive.org/details/LeSerpent7Tetes

* La vidéo:

http://www.youtube.com/watch?v=B8Pm5sUoMNg

Mitos y leyendas de centros mineros: El Jergas

EL JERGAS

Leyenda de Villa de La Paz, San Luis Potosí

Cuentan que en Villa de La Paz a un minero como de unos 45 o 50 años aproximadamente le salió el Jergas una vez que bajó a la mina. El señor era una persona normal y, supuestamente, desde entonces tiene unos comportamientos diferentes, traumas y problemas psicológicos. Todo mundo lo conoce, es un personaje típico del pueblo y se volvió así por la impresión de haber visto al Jergas. Desde que eso le ocurrió el hombre quedó muy traumado y ya nunca volvió a trabajar en las minas; ni siquiera volvió a bajar a una mina y eso que en aquel tiempo toda la gente de Villa trabajaba en la minería. En cambio, este señor mejor se dedicó a la agricultura pero cada vez más fue perdiendo el sentido de la realidad.

Él platica que cuando le salió el Jergas se asustó y salió corriendo de la mina de Dolores; se salió corriendo y no paró de recorrer hasta que llegó a Matehuala. En otras palabras, en ese momento que se le apareció el Jergas no supo qué hacer y desesperadamente mejor corrió.

La mina de Dolores, en el Cerro del Fraile, es más antigua que la de Cobriza y, según las pláticas, en la de Dolores es donde más han visto al Jergas. Muchos creen que esto es meramente como pláticas de mineros o una leyenda, pero sí fue cierto que a este minero se le apareció el Jergas en la mina de Dolores.

Hay que recordar, sin embargo, que unos que dicen que el Jergas ayuda a los mineros cuando se encuentran en peligro, pero también de repente hace travesuras o asusta a los mineros, saliendo como espanto, y así es como le salió a aquel señor que se traumó.

Plaquette de Homero Adame

Esta leyenda, recreada por Homero Adame, fue publicada en la plaquette Leyendas del Festival del Desierto, en la colección “Cantera la Voz”, como parte del programa de Fomento a la Lectura durante la Feria del Libro de Matehuala, 2005.

Secretaría de Cultura del Gobierno del Estado. San Luis Potosí. 2005

Edición: Mtra. Déborah Chenillo Alazraki

Diseño: Beatriz Gaytán Reyes.

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